Archivo de la etiqueta: democracia

Golpe de mercado

Tiempo lectura: 4 minutos

A unos días del 18 de julio de 2012. Mariano Rajoy se subió al estrado del hemiciclo, BOE en mano, y gritó “¡quieto todo el mundo!” y “¡al suelo!”. Su destacamento de diputados del PP, con el apoyo de sus correligionarios de CiU, controlaban el Congreso mientras el silencio del PSOE  acallaba las protestas de los minoritarios. En el resto del país la situación estaba controlada, las capitanías de las principales autonomías estaban también en manos de los golpistas. Televisión Española y RNE estaban ya ocupadas por las nuevas fuerzas de asalto, así como los medios públicos de las principales regiones militares. Rajoy empezó a desgranar las medidas que una autoridad competente “europea, por supuesto” ponía en marcha para dejar sin efecto el artículo 1.1 de la Constitución de 1978 por el que España se constituía como “un estado social y democrático de derecho”. La palabra social desaparece, las otras quedan muy pixeladas hasta hacerse irreconocibles.

A medida que el capitán general avanza en la lectura del bando, la bancada popular va exaltándose, jaleando cada una de los torpedos en la línea de flotación de las clases medias y bajas. Como aquella vez de la guerra ilegal en Irak. Incremento del IVA, reducción del sueldo de los funcionarios, reducción significativa de las empresas o fundaciones públicas, privatización de transporte ferroviario, portuario y aéreo, reducción del subsidio de desempleo. En ese momento cumbre, la brunete valenciana del PP no puede más y Andrea, de los Fabra de toda la vida,  consigue, a voz en grito, sintetizar  perfectamente el programa del “golpe de mercado” en una frase de gran resonancia cañí: “Que se jodan”. La quintaesencia del programa del PP sale, poderosa, a la luz y corre por las calles.  Unos modos que hacen añorar a los ‘hombres de negro’ europeos: harán lo mismo, pero guardando las formas. Cuando acaba la sesión, en un ejercicio de responsabilidad y amor a España, Rajoy sale por la puerta trasera.

Seguir leyendo Golpe de mercado

15M: “Mariano, tenemos que hablar”

Tiempo lectura: 4 minutos

Entre los múltiples eslogans acertados del 15M (‘poco pan, pésimo circo’ me parece brillante, por ejemplo) siempre hubo uno que me llamó especialmente la atención: “Vamos despacio porque vamos lejos”. No cuadraba con tanta efervescencia de tuits, streamings y demás palabros que envuelven el movimiento desde sus primeros pasos. En la generación del too fast too furious era una nota discordante.  Sabia, pero discordante. Vivimos una cultura audiovisual en que todo ha de ser instantáneo, donde los vídeos en internet de más de 3 minutos cansan y donde los anuncios plantean el problema y ofrecen una solución perfecta en 20 segundos. Si la felicidad se consigue en 20 segundos comprando lo adecuado ¿quién quiere esforzarse despacio para conseguir algo?

Por eso, parte de la ciudadanía y, sobre todo la prensa sobrecogedora sector ultracentrista, enterraron el 15M cuando vieron que a los dos minutos el sistema no se había venido abajo ni el cielo caía sobre nustras cabezas. Lo repitieron a las dos horas y a los dos meses y lo seguirán repitiendo tras comprobarse, un año después, que el muerto está muy vivo, mucho más que algunas portadas, tan rancias que a sus mismos autores les avergonzarán de aquí a unos años y negarán haberlas perpetrado.

El 15M sigue caminando despacio (o no, el tiempo es relativo ¿verdad?) pero sin pausa y con buena salud, demostrando además una capacidad de movilización envidiable, se mire como se mire. Yo lo vi en Barcelona con mis propias gafas. Un éxito.

Con tanto crédito acumulado, los autores de ‘no recortaremos sanidad y educación’, ‘no subiremos el IVA’ o ‘hazte bankero‘  («…que sino te haré yo a la fuerza», maldita letra pequeña) y sus altavoces van a seguir con el mismo discurso, como el rey desnudo que una vez descubierto por el niño siguió altivo, «con sus ayudas de cámara sosteniendo la inexistente cola” como si nada pasase. Triste trabajo el de algunos periodistas que cada vez se pasan más tiempo hablando solos.

Porque lo importante, aunque fueron muchos, no es que los indignados ayer en Madrid o Barcelona sean 45.000 o 50.000, ese es el debate que quieren algunos para no hablar de lo que realmente importa: el 15M es el resultado del sufrimiento causado por el capitalismo salvaje, la enfermedad del sistema es lo que importa. La gente se dio cuenta que la crisis es en realidad una estafa y, cómo mínimo, dijo aquello de “ahora me vas a oír”.  Había esclavos a los que su estado les parecía natural, seguro que agradecían a su dueño que les tratara con cierta amabilidad; además, les daba de comer. No hace tanto tiempo de aquello. Siempre hubo resignados y sumisos y siempre los habrá. Siempre hubo capataces y siempre los habrá. Y nunca han sido ellos los que han logrado los progresos sociales.

Seguir leyendo 15M: “Mariano, tenemos que hablar”

The Summit y BCN, parte 2: The big picture

Tiempo lectura: 5 minutos

De Génova 2001 a la resistencia pasiva. Le llaman democracia y no lo es.

Tras la peli (ver primera parte), el cineforum prometido.

Valorar si la reforma laboral, los recortes y los piquetes empresariales son más violentos que lo de los contenedores de basura nos llevaría a otro extenso artículo, no es lo que pretendo ahora. Lo que intento es ver el marco general en el que ocurren estas cosas, lo que los anglosajones llaman “The big picture”.

La imagen general, echando el zoom hacia atrás a tope de power, es que el capitalismo está tan maduro que se pudre y el olor está llegando a la gente. Por un lado, los recursos se agotan. El crecimiento sostenido e infinito en un planeta finito es algo inconcebible para un niño de 10 años que no sea economista neoliberal.

Por otro, el capitalismo financiero (alias, los mercados) se ha comido al industrial  y lleva décadas absorbiendo dinero y recursos de la gente que produce algo, tanto de personas como de empresas. No es nuevo, las rentas hace años que van de abajo hacia arriba y la desigualdad crece. La crisis sólo ha acelerado el proceso y las medidas de los gobiernos parecen echar gasolina al fuego. Incluso desde el FMI y el New York Times, conocidos izquierdistas, declaran abiertamente que tantos recortes que ahogan cualquier crecimiento en favor de la idea fanática (¿a quién beneficia?) de reducir el déficit solo es una «sobredosis de dolor» que no ayuda sino que mata más y con más sufrimiento. Las clases medias se empobrecen y cada día hay más gente expulsada fuera de un sistema que no solo es incapaz de hacer feliz a la mayoría de la gente sino que la hace día a día más desgraciada. Algo parecido a lo que ocurrió más allá del Muro de Berlín, no se si recuerdan. Vale que el suicida griego es un caso extremo (más favorable, por cierto, al orden público que pretende Felip Puig) pero cuando veas las barbas de tu vecino cortar… pues eso, ojo con el barbero.

Puede que llegue un momento que la Champions League y el Sálvame no basten para distraer al personal. La elecciones son una coartada que cada día pierde legitimidad, en parte gracias a los propios políticos que dicen una cosa y la contraria 5 minutos después de las votaciones.  Los gobernantes legislan, descarada y públicamente, para satisfacer a los mercados y a instituciones no democráticas como el Banco Central Europeo y nos dicen que es por nuestro bien, para no hacer enfadar a esos señores que mandan. Va calando la idea de que los parlamentos son caros, por inútiles. Eso también me suena, a años 30. El Parlamento Europeo ni está ni se le espera. Los Lehman Boys, representantes de la nueva plutocracia gobernante, se sientan ya en los ministerios siguiendo el ejemplo marcado por sus homólogos estadounidenses.

Seguir leyendo The Summit y BCN, parte 2: The big picture

20 de octubre de 2012: ETA renuncia a la violencia

Tiempo lectura: 3 minutos

Hoy en España es un día histórico: la banda terrorista ETA ha declarado en un comunicado público que deja la armas. Es un día no para estar alegres pero sí satisfechos. En ese sentido la comparecencia del presidente Rodríguez Zapatero creo que ha estado en el tono adecuado, tanto de forma como de fondo.

No es para estar alegres porque lo primero que te viene a la cabeza es el sufrimiento de tanta gente todos estos años, para ellos y sus familias ha llegado demasiado tarde.

Pero hay que estar satisfechos porque eso nos hace un país un poco más normal, aunque no se sepa qué significa eso. No me voy a meter en ningún análisis sobre la situación en Euskadi porque yo, a diferencia de tanto tertuliano que no se mueve de Madrid, desconozco el tema, no vivo allí.

Pero quizás en el resto de España, y en las personas no vinculadas directamente con el tema,  no se viva de la manera que podría haberse vivido tan trascendental noticia porque para nosotros ETA ya hacía tiempo que se había acabado, da la impresión que ellos han sido los últimos en enterarse.

Yo tengo una edad y recuerdo, de niño y adolescente, años muy duros, con muchas muertes y una mezcla de temor ante su estrategia de tensión e insensibilización ante tantos muertos en el telediario del mediodía compartiendo mesa con nosotros.

Seguir leyendo 20 de octubre de 2012: ETA renuncia a la violencia

14 de abril ¡Viva la República!

Tiempo lectura: < 1 minuto

Hoy es otra vez 14 de abril, ya queda uno menos para la vuelta de la República.

Me gustaría hacer un brindis por aquella II República que, en parte gracias a sus propios errores, acabó en tragedia, pero intentó modernizar España y convertirla en una democracia avanzada en la que hubiera sitio para la justicia social.

Y, nostalgias aparte, la República es la única forma racional de gobierno democrático. El poder hereditario que no pasa por las urnas no puede llamarse, a estas alturas del partido, democrático.

Dando una vuelta por Internet hace unos meses encontré, por casualidad, lo que veis abajo, y lo guardé para mejor ocasión. Creo que esta es buena.

En una octavilla de mano editada en la imprenta Gutemberg de Guadalajara el 31 de Mayo de 1931 podíamos leer lo que daban a llamar Mandamientos Republicanos:

 

  • El Primero, amar a la justicia sobre todas las cosas.
  • El Segundo, rendir culto a la dignidad.
  • El Tercero, vivir con honestidad.
  • El Cuarto, intervenir rectamente en la vida política.
  • El Quinto, cultivar la inteligencia.
  • El Sexto, propagar la instrucción.
  • El Séptimo, trabajar.
  • El Octavo, ahorrar.
  • El Noveno, proteger al débil.
  • El Décimo, no procurar el beneficio propio a costa del perjuicio ajeno.

 

Parecen ingenuos, pero no es un mal reglamento de vida, no señor.

Nada más, que paséis un buen día.

¡Salud y República!

Me gusta la República