TV3 y la economía en colorines

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sala_claseEl pasado domingo, TV3, la televisión pública de Catalunya, estrenó en horario de máxima audiencia un programa sobre economía, Economia en colors. Es una serie, y el primer capítulo se tituló “Blau. El fals nou” (Azul. El falso nueve). Me ha parecido un programa muy bien hecho: bien realizado, dinámico, no aburre y Sala i Martín, el economista experto que lo protagoniza, demuestra su talento comunicativo.

También creo que una televisión pública no debería emitir un programa como ese.

En Catalunya entre el Barça de Guardiola y El Procés llevamos una racha de años seguidos en los que somos el centro del mundo, así que ya sabrán quién es Sala i Martín. Pero para lectores despistados les diré que Xavier Sala i Martín es un economista muy famoso en Catalunya, sobre todo por sus americanas estridentes y por haber formado parte de la junta del Barça. No le quito méritos profesionales (doctorado en Harvard y profesor en Columbia, por ejemplo) simplemente constato porqué es famoso. No es mi culpa. También es famoso por su apoyo a la independencia y, un poco menos, por ser un neoliberal convencido.

Tras una presentación –a la que luego volveré– vemos a Sala i Martín en un aula explicando, con música épica de fondo, la legendaria victoria del Barça en el Bernabéu por 2-6, que decidió la Liga de 2009. Y, de paso, “cambió la historia del fútbol”, Sala dixit. Inmejorable manera de captar a la audiencia. El economista explica el momento en que Pep Guardiola en su despacho, tras dar vueltas y vueltas al asunto, tiene la inspiración “Ya se cómo ganar este partido”, y se inventa a Messi de falso nueve. De ahí el título. Y el enfoque de todo el capítulo.

economia en colorsLa cosa va por ahí: la inspiración como elemento central de la economía para cambiar el mundo. Un señor tiene una idea y zas, gana una liga o se hace multimillonario vendiendo ropa. El emprendedor, ese ser mitológico, como el nuevo héroe que nos lleva a un mundo mejor.

Ikea, Zara, Strabucks, McDonalds. Esos son los modelos, de eso nos habla Sala. Los ejemplos no están escogidos al azar, se trata de sectores tradicionales y de ideas que “no han surgido en un laboratorio con señores de bata blanca”. No es I+D, es innovación, aclara.

Amancio, ese hombre

Una de las características principales de los innovadores es que se lo cuestionan todo”, dice Sala cuando introduce la historia de Amancio Ortega. Pues le cojo la palabra y me cuestiono por qué, cuando habla de Zara y su éxito, lo que vemos son cintas transportadoras de ropa y una música como de Starsky y Hatch, todo dinamismo, pero ni un solo trabajador. Lo hizo todo Amancio. No aparecen talleres, en Galicia o en Bangladesh, ni diseñadores o dependientas con contratos basura.

sala_ortegaTodo es limpio, con una imagen clara y aséptica y mucha luz. No nos quieren joder el domingo por la noche (aprende Évole). Cuando hablan de McDonalds se llevan las hamburguesas a un parque público, no sea que si lo hacen en el local veamos a los empleados y recordemos qué es un “McJob”: un trabajo con contrato basura que no te da para vivir. Ni siquiera abren la bolsa para darle un bocado, pero eso ya es otro asunto.

sala_mcdonaldsLuego nos habla maravillas sobre la genialidad de Starbucks, Ikea o Apple, aunque sin una palabra del pasado nazi del dueño de Ikea, ni del daño ecológico, ni del más que oscuro ‘nero fortissimo’ negocio del café. Nada de deslocalización, trabajadores que no salen de la pobreza, evasión de impuestos o persecución de sindicalistas.

Querían hacer un programa ligero y desenfadado que trempara a la audiencia, no se iban a poner en plan cenizo.  Hablan de éxito y lo que trempa es hacerse rico, no pensar en las consecuencias para los demás ni reflexionar sobre la calidad de dichos productos o si contribuyen a que nuestra vida sea mejor. Lo que interesa es la facturación y la posición de dichos innovadores en la lista Forbes. Son los tiempos que vivimos.

A todo esto, Guardiola es el único -a Sala i Martín es que no le sale- que valora la aportación de los trabajadores, y la sitúa por encima de su idea. Al final son Messi y compañía, trabajadores cualificados y bien tratados, los que ganan los partidos, por buena que sea la aportación del jefe-innovador. Que, por cierto, como él mismo reconoce, no se inventó lo del falso nueve, pero la historia quedaba más chula así.

sala_guardiola

El formato

Es curioso que alguien que se emociona ante la idea de innovación sea un icono del puro establishment económico. Pero mi problema no es que Sala i Martín sea un apóstol de la ortodoxia neoliberal, que escriba en su blog y publique libros.  O que se presente a unas elecciones por un partido liberal (se me ocurre Corvengència, pero a estas alturas no se si sigue existiendo) en defensa de las bondades del sector privado. Mi problema es que un programa de la tele pública debería ser más plural, hay más economistas y más ideas, no se puede presentar el neoliberalismo más descarado como ‘la economía’. Ya saben, aquello que tanto le gusta decir a Rajoy: la única manera posible, el sentido común, la sensatez y blablablá.

Unos días después, en la misma cadena, los chicos y chicas de las CUP aprovecharon su momento de gloria (rápido, que no durará) para lanzar su mensaje, en las antípodas del economista. Pluralidad ¿verdad? Pues no, no es lo mismo. El acto de la CUP, aparte de estar encaminado hacia otro asunto, era presentado claramente como lo que era: un acto político en el que se comunicaba una ideología. Estaba claro para todos, afines y desafectos.

El programa de Sala se presenta como algo muy distinto, una clase de economía. Su presentador, Tian Riba, que representa nuestro papel de alumnos, empieza el programa diciendo: “¿Cómo alguien de letras puras como yo puede ser capaz de entender el mundo de la economía? Lo he hecho gracias a las clases particulares que me ha dado todo un catedrático capaz de hacer fácil lo que no entendemos”.

sala_final

Pues eso, gracias a Sala i Martín ahora ya entendemos la economía. Y visto el programa, es algo muy fácil y divertido, ideal para irse optimista a la cama un domingo por la noche.  No se cómo seguirá la serie, pero si quieren la opinión de un profano, pónganse The Wire o Los Soprano, es una visión de la economía mucho más realista. Aunque no se irán a dormir tan contentos. No se puede tener todo.

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2 comentarios sobre “TV3 y la economía en colorines”

  1. Pues si Miguel , así son las cosas en TV3. No vi el programa porque entre otras cosas me pone enfermo este señor de americanas imposibles que, al parecer, tiene hipnotizados e idiotizados a todos los tertulianos y periodistas de TV3. Su ideología me pone enfermo pero como bien apuntas el problema no es él, el problema es que una TV pública sólo transmita una visión muy sesgada de todas las cosas (sea la economía como es el caso sea la forma de entender el nacionalismo o los ideales independentistas de una parte de la sociedad catalana).
    Yo veo mucho TV3, llámame masoca, jaja, soy un animal televisivo y me he tragado muchas tertulias y muchos debates en TV3. En los últimos tiempos si no comulgas con el independentismo te hacen sentir como un ser descarriado y desvalido, errático, “anticatalán”… Una persona totalmente equivocada y alienada.
    En fin, me recuerda mucho a la época – no tan lejana – en que un político catalán muy notable consiguió que más de medio País abrazase sus postulados y no osase replicarlo porque si criticaban a su gobierno – o a sus ideas -esa crítica se convertía en una afrenta contra todo el pueblo catalán o una prueba irrefutable de anticatalanismo. ¿Te suena? El “Pujolismo” se apropió de la idea misma de la catalanidad y del nacionalismo catalán como si no existiesen otras formas de vivir o sentir esas “materias”. El muy jodido lo hizo muy bien porque lo estuvieron votando durante 23 años si mal no recuerdo….
    Ahora pasa exactamente lo mismo con el independentismo. Si no comulgas fanáticamente con él es que no “eres un buen catalán” o eres un “españolista sin esperanzas”.
    El tipo de tertulianos, periodistas y demás personajes que controlan y regulan la información que nos transmiten en TV3 tiene un sesgo y un perfil muy determinados.
    Uf, lo he vuelto a hacer. “I’m sorry”, yo al contrario que Tian Riba no soy de letras y se nota (nula capacidad de resumir mis pensamientos que se atropellan en mi atormentada mente de forma barroca).
    Un abrazo.

    1. Muchas gracias por tu comentario Víctor. Yo no veo mucho TV3, salvo casos muy concretos no es una programación pensada para mí. Pero en general me pasa con todas las televisiones.
      Respecto al nacionalismo, estoy de acuerdo, se da una visión muy particular y me da la impresión que gran parte de la realidad catalana queda sistemáticamente fuera de su televisión. Comprendo el enfado al ser una tele pública que tú también pagas, pero creo que al final es más un problema de TV3 que de la sociedad, ja s’ho faràn.
      Si te fijas en el blog, yo prefiero no entrar en el asunto ‘nacional’, me interesan más otros. Al final es la postura más incómoda, ya que te sales de ‘su’ agenda, y eso es lo peor que puedes hacer. Eres sospechoso para todos. Pues bueno.

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