Hace unos días mi amigo Pep me habló de la Isla de Sandy, en el Pacífico Sur y estamos decididos a ir. Como somos gente previsora y no hacemos las cosas al tuntún, primero iremos de vacaciones, a ver qué tal es todo aquello. Pero a poco bien que vaya estamos pensando en establecernos y convencer a nuestras familias para que nos acompañen. Una vida tranquila, alejados del mundo.
Ya hemos consultado los mapas. Parece estar ubicada al este de Australia, en el Mar del Coral. Según el mapa tiene forma alargada, unos 30 kilómetros de largo por cinco de ancho.
Aunque en realidad es mucho más pequeña que eso. Tanto que, como se descubrió en 2012, ni siquiera existe. Era una isla que solo estaba en los mapas, una isla fantasma. Lo dicho, alejada de este mundo. ¿Será allí donde vive ese famoso registrador de la propiedad que hace las veces de presidente del gobierno?
De todas maneras nosotros no nos fiamos de lo que cuenta la prensa –respecto a la isla, sobre Rajoy creemos a pies juntillas a La Razón– y vamos a echar un vistazo. Y si es verdad, ya que estamos por allí, nos acercaremos a la Micronesia para comernos una paella en Os Guedes, que me acabo de enterar que es española.
Pero vayamos por partes.