Archivos de la categoría Historias

En Donora se hizo de noche

El 27 de octubre de 1948 es un día de niebla en Donora.  O sea, un día normal. La pequeña localidad de Pennsylvania, atravesada por la herradura que forma el río Monongahela, está acostumbrada. Sus 14.000 habitantes viven, directa o indirectamente, de las fábricas metalúrgicas administradas por la United States Steel Company. 

El humo de esas fábricas es parte del paisaje. Un peaje a pagar por sus nóminas, como las retenciones fiscales. Pero ese día de octubre se dan cuenta, primero en Donora y más tarde en todo el país, que es un impuesto que no se pueden permitir.  Mueren 20 personas en una semana, otras 50 en meses posteriores. Miles sufrieron secuelas para siempre. 

Tras la catástrofe de Donora la sociedad estadounidense vio por primera vez cómo la contaminación mata. 

Sigue leyendo En Donora se hizo de noche

Addison Mizner, un visionario olvidado

Durante los pasados años 20 a Addison Mizner le llovían los proyectos. A veces diseñaba más de una casa al día. Todo aquel interesado en construirse un palacete en Florida requería sus servicios. Tenía carta blanca. Le soltaban un cheque en blanco, desaparecían durante un año y volvían tomar posesión de su mansión sin saber muy bien qué se iban a encontrar.

Podía ser un palacete veneciano, un caserón de estilo español o una residencia inspirada en la arquitectura árabe de Andalucía. O una mezcla de las tres cosas. Quizás se encontraran una puerta que abría a una pared o al interior de una chimenea. O descubrieran que no podían subir al piso superior porque nadie puso una escalera.

Addison Mizner, además de excéntrico, era un poco descuidado en sus diseños.  Hoy día no aparece entre los principales arquitectos americanos del siglo XX. Tal vez porque, aunque Mizner se hizo rico construyendo casas, nunca fue arquitecto.

Sigue leyendo Addison Mizner, un visionario olvidado

Roman Stashkov pasaba por allí

Roman Stashkov camina una tarde de sábado por San Petersburgo. Un puntito más, un campesino humilde perdido por las calles de la hermosa ciudad rusa. Su estampa es casi la de un vagabundo. 

Era noviembre de 1917. En aquel momento la ciudad se llamaba Petrogrado y una revolución estaba naciendo para cambiar la historia de Rusia y del siglo. Pero Roman en ese momento está concentrado en cosas más importantes: encontrar la estación de tren para volver a su pueblo.

A esa hora las calles están casi desérticas. Se acerca un coche que se ofrece a llevarle. Roman recela pero entra. Cree que lo llevan a la estación, todavía no imagina que va a pasar a la historia. Probablemente nunca lo supo.

Sigue leyendo Roman Stashkov pasaba por allí

Lillias Campbell Davidson y su bicicleta

A Lillias Campbell Davidson (1853-1934) le encantaba montar en bicicleta. Dicho así no parece gran cosa, pero eso le hizo pasar a la historia. Cuando a sus veinte años la joven Lillias se enamoró de su primera bici, inició un viaje que iba mucho más allá de un puro divertimento.

En 1892, Davidson fundó en Inglaterra la Lady Cyclists’ Association (Asociación de Mujeres Ciclistas), que hoy día se considera la primera organización ciclista para mujeres. Puede seguir pareciendo poca cosa para hacer historia.  Pero hay que tener en cuenta que a finales de 1800 una mujer en bicicleta no significaba solo una mujer en bicicleta.

En aquel tiempo una mujer en bici era un desafío. 

Sigue leyendo Lillias Campbell Davidson y su bicicleta

Luna 9, los rusos llegaron antes

El 31 de enero de 1966, desde el Cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, la Unión Soviética lanza la sonda Luna 9 (Lunik 9). El 3 de febrero llega a la Luna, concretamente al Océano de las Tormentas. Inmediatamente despliega sus cámaras y antenas y empieza a transmitir. 

El Luna 9 es el primer objeto fabricado por el hombre que aluniza. No es un cosmonauta, es un robot. Pero son los rusos los primeros en llegar a la Luna. 

Tampoco es el primer éxito del programa espacial soviético. Solo uno de tantos.

Sigue leyendo Luna 9, los rusos llegaron antes

Camille Claudel, la luz cegada

No hace mucho, en los libros se solía describir a Camille Claudel como ayudante, musa y amante de Auguste Rodin. Era la joven aprendiz del considerado como unos de los padres de la escultura moderna. Como nota al pie, también figuraba como hermana del poeta Paul Claudel. 

Se la describía como una mujer de carácter inestable que se enamoró perdidamente del escultor. Una pasión tan fuerte que la llevó a la locura y a un final trágico. 

Todo eso es cierto, pero a la vez una injusticia enorme.

Sigue leyendo Camille Claudel, la luz cegada