Archivo de la etiqueta: historia

Transferencia Gruen, una experiencia religiosa

Tiempo lectura: 6

Pasó la Semana Santa y algunos, los menos, dedicaron esos días a conmemorar la antigua fe de sus abuelos: recrearon el martirio de Jesús, pasearon sus imágenes y visitaron sus templos. Otros, los más, vivieron la nueva (o no tan nueva) fe: se fueron al centro comercial.

Yo, que estuve poniéndome al día en lecturas, pelis, series y reportajes, recuperé un documental grabado (no son horas, señores programadores) que hablaba de la “transferencia Gruen”;  le quité un poco de polvo a “Coerción”, de Douglas Rushkoff, que ampliaba un poco el tema; y acabé visitando alguna web sobre interiorismo de centros comerciales.

Todo me hizo pensar que las iglesias que revientan aforo hoy día son los centros comerciales. No se si venden o estamos ante otra burbuja (motivo de otro post), el caso es que llenan la pista de devotos. Y se construyen con el mismo cuidado e intención que los viejos templos: provocar una emoción, vivir una experiencia. Cada elemento del espacio, por pequeño que sea, está pensado para que adoremos al único dios verdadero: la compra.

Seguir leyendo Transferencia Gruen, una experiencia religiosa

Fordlandia, una ciudad en ruinas

Tiempo lectura: 5

 

Siempre me han fascinado las historias de megalomanías fracasadas. No por el goce morboso sino porque nos pone en nuestro sitio. En su momento hablé de Prípiat, “la ciudad del futuro”, una fantasía del paraíso socialista achicharrada súbitamente por la radioactividad. En el post la confrontaba con Detroit, una ciudad moribunda, un final más acorde con la fantasía capitalista. Y la ciudad de los coches me llevó, maravilla de Internet, a Fordlandia.

Podríamos decir que Fordlandia se encuentra en el punto más elevado de la soberbia de Henry Ford, pero para ser más exacto y menos pedante, en realidad se ubica en el Amazonas brasileño, a orillas del río Tapajós. O sea, en medio de la selva, entre Santarem y Belem.

La ciudad se construyó de la nada en 1930 en lo que no dejaba de ser una versión más de la típica colonia industrial del siglo XIX pero sin tanta clase como la Güell. Aquello era más bien como las Little boxes que cantaba Pete Seeger, puro american way of life.

Para Ford era tan importante la producción como su deseo de jugar a ingeniero social creando su sociedad ideal, su paraíso capitalista.
Pero al gigante de la industria esto le salió mal.  Aquella aventura acabó 16 años después con 20 millones de dólares gastados y una ciudad fantasma.

Seguir leyendo Fordlandia, una ciudad en ruinas

El estómago del doctor Beaumont

Tiempo lectura: 5

 

En 1833, el doctor William Beaumont (1785-1853) es un médico desconocido de Connecticut que durante años había prestado sus servicios en el ejército como cirujano auxiliar, lo máximo a lo que podía aspirar por su formación de aprendiz de médico sin pasar por la universidad.

Pero ese mismo año su nombre pasa a la historia de la medicina al publicar «Experimentos y observaciones sobre el jugo gástrico y el funcionamiento de la digestión”. Su trabajo es un bombazo, una auténtica revolución respecto al conocimiento sobre la  fisiología del aparato digestivo.  Fue su salto a la fama, a la gloria médica.

¿Cómo un oscuro médico con una precaria preparación teórica llegó a descubrir la verdad de la digestión humana? Con la ayuda imprescindible de un colaborador especial que le acompañó en todo el proceso, un humilde transportista canadiense llamado Alexis Saint Martin.

Seguir leyendo El estómago del doctor Beaumont

No hay carnaval en Poveglia

Tiempo lectura: 4

 

Llega el carnaval y vemos en diarios y teles a la bella Venecia y sus fiestas de lujo. Contemplamos vestidos fastuosos, fiestas regadas con champán caro y toda clase de gente que en estos días, con todo el derecho de estar allí si les place, ahogan la ciudad.

Veremos sus palacios forjados a base de piratería y fina política, valga la redundancia. Rastros de lo que fue uno de los principales emporios del comercio de todo tipo y, quizás, un emblema de esa vieja Europa del dinero, el arte y el refinamiento.

Lo que no veremos en ningún programa de televisión, me temo, es que a pocos metros de allí existe su reverso, una pequeña isla que no se llenará de  turistas por la sencilla razón de que su visita está prohibida: Poveglia, la isla maldita.

Seguir leyendo No hay carnaval en Poveglia

Johann Reichhart, al servicio de Alemania

Tiempo lectura: 5

 

Johann Reichhart siguió el negocio familiar, el que le enseñó su padre y su abuelo. Pero había empezado antes, ocho generaciones antes, nada menos. Johann hizo lo que había hecho siempre su familia. A falta de sus memorias (qué pena), desconozco si tuvo algún momento de rebeldía contra sus mayores o siempre aceptó su destino, al que dedicó toda su vida.

El caso es que una vez aceptado se dedicó en cuerpo y alma, como debe hacer un verdadero profesional. Él se lo tomaba muy en serio. Los más viejos del lugar deben recordarlo todavía con su uniforme, impecablemente vestido a la antigua usanza de su profesión: traje negro, camisa blanca, corbata negra de lazo, guantes blancos y sombrero de copa. Era muy estricto. Siempre aferrado a una libreta donde registraba todo con la exactitud y pulcritud que se presupone a un profesional germano.

También le acompañaba siempre su principal instrumento de trabajo, su fallbeil portátil.

Seguir leyendo Johann Reichhart, al servicio de Alemania

Las dos muertes de Cynthia Ann Parker

Tiempo lectura: 5

El 17 de diciembre de 1860 Nautdah tiene 36 años y vive en las praderas de Texas con su familia. Es la mujer de Peta Nocona, el joven jefe de una de las tribus de la nación comanche, y tiene 3 hijos: dos niños, Quanah y Pecos, y una niña, Topsana. La supongo feliz como única mujer de Peta (señal de respeto en la poligámica cultura comanche) junto a sus seres queridos.  Aunque la vida allí no es fácil, a medida que aumenta la presencia del hombre blanco mengua la de los bisontes, su principal medio de vida. Las disputas con los blancos eran frecuentes desde hacía siglos pero la batalla se iba perdiendo porque aquellos forasteros tenían dos armas incontestables: la viruela y el rifle de repetición.

La madrugada del 18 de diciembre son los rifles de la caballería de los Estados Unidos y de los Rangers de Texas los que aparecen por el poblado de Nautdah, cerca de Pease River. Su marido, que resultó herido, y sus dos hijos pueden escapar de la carnicería que allí causa el hombre blanco, cabelleras indias en mano incluidas. Nautdah, con su pequeña Topsana en brazos, también intenta huir pero es capturada.

Y entre el caos de polvareda de caballos, gritos, sollozos y sangre, seguro que a Nautdah le tuvieron que venir imágenes más o menos nítidas de una vida anterior en la que ella ya había pasado por ese mismo horror.

Una vida anterior en la que ella se llamaba Cynthia Ann Parker.

Seguir leyendo Las dos muertes de Cynthia Ann Parker