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La extraña vida de Mike

Tiempo lectura: 4

 

Hoy me apetece contar la historia de Mike. Una historia de 1947 que habla de nosotros ahora, como siempre. Mike nace en 1945 en un pequeño pueblo de Colorado llamado Fruita y al poco tiempo se convertirá en el ¿fruitero? más famoso de la Historia. Tanto, que tiene una estatua y en su honor se celebra una fiesta anual en mayo.

A todo esto, Mike era un pollo.

Concretamente un pollo de la raza Wyandotte que vivía apaciblemente, con sus preocupaciones de pollo, en la granja de los Olsen. 

Esta es la historia del pollo Mike.

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Las mujeres del doctor Moebius

Tiempo lectura: 2

En el año 1900, Paul Julius Moebius publicó en Leipzig el ensayo “Sobre la inferioridad mental de la mujer”. La intención del médico y psiquiatra alemán, famoso en su tiempo, era aconsejar a sus colegas para que trataran a sus pacientes femeninas de manera diferente a los hombres, ya que, según él,  cometían el error de concebir los cuerpos de las mujeres como iguales a los de los hombres salvo en sus órganos sexuales.

Moebius tenía claro que eso no era así: la mujer no era igual al hombre, era físicamente diferente. Y mentalmente inferior. Esta inferioridad no es patológica, sino natural. La Naturaleza (no hay referencias a dios, es un científico) ha adaptado el cuerpo femenino a su rol de parir y cuidar a los hijos, y en esa adaptación va incluida la inferioridad mental. Si entiendo bien al doctor, la inteligencia de una mujer adulta sería la misma que la de un negro, y se encontrarían ambas entre la de un varón blanco (en la parte superior, aclaro) y un niño; no se especifica, pero entiendo que el niño en cuestión también sería blanco. No he encontrado ninguna tabla, así que desconozco qué inteligencia presume Moebius a una niña negra.

moebius_libro2Julius no solo tocó lo fisiológico, también era psicólogo así que profundizó en ese ámbito. La mujer  es más instintiva, más ’animal’ y menos dotada para el pensamiento conceptual y asociativo. Son egoístas (aclara el doctor que eso es bueno), no entienden el sentido de la justicia, son vanidosas y dadas a las murmuraciones. Pueden ser buenas intérpretes pero nunca creadoras. También son proclives a mentir. Esto último tiene su explicación (¿qué creían?). Como están marcadas por su rol sexual -que es el de ser deseadas, no desear- ocultan su deseo, con lo que mentir se convierte en algo natural en ellas.

Tras concluir con éxito su primer cometido, “ser deseadas”, llega su razón de ser: procrear y cuidar a la prole. Y para eso es mejor no ser demasiado inteligente ni estudiosa. De hecho, según el doctor, eso es contraproducente para sus funciones maternales. Y por eso la sabia naturaleza las ha hecho más tontas, si se me permite con la palabra rebajar el rigor científico del señor Moebius. De esa inferioridad se deduce, yendo al fondo de todo esto, que le conviene estar sujeta a la autoridad del varón.

Para su ensayo Moebius toma de diferentes teorías y disciplinas. Hay cierto aroma a darwinismo, aunque el propio doctor  abominara de las teorías del naturalista inglés. También bebió de Freud, del economista Adam Smith y su “egoismo positivo” y de la frenología de su tiempo, según la cual, la forma del cráneo establecía el carácter de la persona. Coge cada uno de esos ingredientes adaptándolos a su manera para que encajen en su preconcebida visión del mundo. Y lo hace para darle más credibilidad a su trabajo, usando argumentos de autoridad, aunque deformados, para darle empaque científico.

Porque todo esto que acaban de leer fue publicado como un ensayo científico por un reputado doctor. En Alemania, en 1900; no hace tanto ¿verdad?

Da que pensar, y en múltiples direcciones.

Alan Turing, el pecado de un genio

Tiempo lectura: 6

 

Alan Mathison Turing (1912-1954) era un genio. Fue uno de los padres de la computación, un precursor de la informática. O sea, uno de los culpables de que ahora estés leyendo esto y luego pases a algo mucho más interesante con solo un clic.

Eminente matemático, diseñó uno de los primeros computadores digitales. También fue uno de los antecesores de la Inteligencia Artificial, creador de un test que aún se usa hoy día para establecer la inteligencia de las máquinas.

Por si eso fuera poco, fue un héroe de la Segunda Guerra Mundial. Cuando Churchill dijo aquello de “nunca tantos debieron tanto a tan pocos” se refería a los pilotos de la RAF, pero hubiera encajado igual  referido a Turing y su equipo. Turing trabajó para el espionaje británico y consiguió descifrar la potente máquina alemana Enigma. Eso salvó miles de vidas y ayudó enormemente a los aliados a ganar la guerra.

Pero todo eso no le sirvió de nada ante un delito imperdonable: “indecencia grave y perversión sexual”, que es como el “pecado nefando” de la Inquisición pero en versión tribunal inglés de los años 50. No hace tanto de eso. Y sigue pasando hoy mismo en otros lugares. Turing fue condenado por ser homosexual, fue castrado químicamente y todo indica que acabó suicidándose con cianuro inyectado en una manzana.

Así se las gastan las leyes de los hombres.
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Genie: frágil, preciosa e inquietante

Tiempo lectura: 5

 

A Genie le robaron la vida. Todo. Ni siquiera el nombre es suyo, Genie es el nombre que le puso el estado de California a una niña que desde su nacimiento en 1957 no tuvo ninguna posibilidad. La suya fue una vida no vivida.

Pasó un tercio de la misma torturada por su padre, otro estudiada por especialistas y del resto no sabemos nada. Se supone que sobrevive todavía en alguna institución mental, pero se ha optado por respetar su privacidad después de que su triste caso gozara durante un tiempo de gran popularidad.

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The Hum, ese molesto zumbido

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Los primeros testimonios datan de finales de los años 40 en algunas zonas de Londres y Southampton. Pero el fenómeno más famoso, y que le da nombre, ocurre en Bristol, en 1979. Unas 800 personas dicen escuchar un ligero pero molesto zumbidoThe Humcuya procedencia no podían explicar. Lo describen como un motor diesel al ralentí.
El Bristol Hum es un sonido de baja frecuencia, es persistente y se capta sobre todo a partir de la medianoche y durante varias horas de la madrugada, tal vez porque el silencio habitual permite una mejor escucha. Se circunscribe geográficamente; al alejarse de la zona afectada, desaparece.
Pero el asunto no acaba en Bristol. The Hum  se vuelve a escuchar en Escocia durante los 80 y en Taos (Nuevo México) en 1992. Resurge en Kokomo, Indiana, en 1999, en diferentes lugares de Canadá en 2009 o en Woodland, Inglaterra en 2011. Posteriormente en Irlanda y Nueva Zelanda. Y sigue ocurriendo en otros lugares
En algunos casos se ha llegado a localizar la causa y el foco. En otros, todavía es desconocido.
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Zoos humanos, un esqueleto en el armario

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Antes de emnpezar con los zoos humanos permítanme una historia particular, con nombre y apellido. Sara (Saartije en afrikáans) Baartman nace en 1789 en Cape Est, Sudáfrica, en la tribu de los khoikhoi. Siendo adolescente emigra  a Cape Flats, cerca de Ciudad del Cabo donde es esclava de unos granjeros. Pueden imaginar que la vida de la muchacha no era idílica.

En 1810 es vendida al británico William Dunlop, que se la lleva a Europa. Con apenas 20 años Saartjie sale de África rumbo a la civilización. A partir de ese momento su vida será aún peor.

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