Archivo de la categoría: Historias

Julia Pastrana, La Indescriptible

Tiempo lectura: 5

 

Julia Pastrana nació mujer, india y pobre en el estado Sinaloa, México, en 1834. Así que lo normal es que su vida no fuera fácil. Pero  además Julia era muy especial.  Tanto que cuentan en su pueblo, Ocoroni, que su madre la mantenía recluida en casa. También cuentan que en la casa no había espejos.
Julia Pastrana hubiera sido una india pobre y anónima más si no hubiera nacido con hipertricosis lanuginosa (otros hablan de hirsutismo) y con hiperplasia gingival. O, en términos de marketing –que puede ser extremadamente cruel–  si no se hubiera convertido en la famosa mujer mono, la mujer oso, la mujer más fea del mundo, un “híbrido maravilloso, producto de los amores pecaminosos entre un hombre y una hembra de orangután”. 
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Síndrome de Cotard y “cotard inverso”

Tiempo lectura: 3

Un consulta médica en Japón en 2012. El paciente, de 69 años, se dirige al doctor en estos términos: “creo que estoy muerto, me gustaría conocer su opinión”. El médico, supongo que tras un momento de sorpresa, le hace ver que si estuviera muerto no podría estar hablando en ese momento. El paciente, efectivamente, no se lo explica, por algo ha ido a consulta. Lo imagino inquieto ante la falta de perspicacia del médico.  Después de un año de tratamiento psicológico el paciente se recuperó. “Ahora estoy vivo, pero estuve muerto una vez”.

En 1990, un joven escocés tuvo un accidente de motocicleta en el que recibió una fuerte contusión cerebral. Salió del hospital convencido de que estaba muerto. Su madre lo llevó a Sudáfrica y el calor le confirmó que le habían llevado al infierno, mientras su cuerpo seguía muerto en Escocia.

En 2004, un británico de 48 años llamado Graham se despertó un día convencido de que estaba muerto. Meses antes, aquejado de una profunda depresión, había intentado electrocutarse en la bañera y por eso estaba seguro de que su cerebro había dejado de funcionar: “les decía a los doctores que las pastillas no iban a servirme de nada porque no tenía cerebro, me lo freí en la bañera”.

Dejó de fumar y de hablar, perdió el interés por comer, no tenía sentido para un muerto hacer nada de eso. Los médicos le sometieron a un escáner cerebral que les sorprendió. Mientras Graham estaba despierto e interaccionando con otras personas su cerebro mostraba una actividad similar a una persona anestesiada o en estado vegetativo. Tras el tratamiento, Graham empezó a mejorar y acabó sintiéndose vivo de nuevo, aunque “las cosas se ponen un poco raras a veces”.

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Janusz Korczak, el Viejo Doctor

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Era la mañana del 5 de agosto de 1942. En el ghetto de Varsovia habría una atmósfera que yo no estoy capacitado para describir ni imaginar. Los testigos hablan de un aire espeso, de silencio, miedo, resignación. Los nazis estaban limpiando el ghetto, trasladando a los judíos a los campos de exterminio. Habían desalojado a los casi 200 niños del hogar judío que regentaba, que marchaban en silencio hacia los trenes de la muerte. Y al frente de todos estaba él. Su nombre era Henryk Goldszmit, pero el mundo lo conocía como Janusz Korczak, un pseudónimo que había usado en sus escritos en prensa y en sus libros. Tenía otros apodos, como como Stary Doktor (El Viejo Doctor) o Pan doktor (Señor Doctor).

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La trobairitz y la soldadera

Tiempo lectura: 6

 

Hasta hace cuatro días yo no sabía quiénes eran las trobairitz. En los siglos XII y XIII debían hacerse muy largas las tardes en los castillos de los poderosos, sobre todo porque no trabajaba ninguno. Aparte de entrenarse en el manejo de las armas y procurar no ser envenenado, poco más había por hacer.

Así que, armas aparte, los que no se daban a la oración y la mística se dieron a la literatura y el canto. En los siglos XII y XIII surgieron en el sur de Francia (o Catalunya Nord, no se me enfaden mis paisanos) los trovadores. Posteriormente la moda se extendió por otros lugares del Occidente cristiano.

Los trovadores componían y cantaban en lengua provenzal u occitano. Era una poesía culta y refinada, surgida entre las clases ricas para consumo propio, una afición para pasar el rato. Una poesía profana sometida a unas reglas estilísticas muy marcadas que cantaba lo que se ha venido a llamar el “amor cortés”.

¿Qué era eso? En teoría una concepción platónica y mística del amor, un estado de sufrimiento gozoso que lleva al nirvana, pero en el que no se consuma nada de nada. El trovador canta las excelencias de su inalcanzable amada. ¿Por qué inalcanzable? Pues porque la amada era la mujer de otro, así que había que guardar las apariencias y mantenerse lejos de la espada del cónyuge. Tanto que a menudo se usaban seudónimos en lugar del nombre de la señora.

Pero este esquema de trovador y amada-señora-de no siempre se dio así. Aunque se han documentado pocos casos y quedan pocas pruebas escritas, existieron algunas mujeres que le dieron la vuelta al asunto, las trobairitz.

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Operación Gomorra: crimen en Hamburgo

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Aquel julio de 1943 hacía calor en Hamburgo, el julio más seco y caluroso de los últimos diez años. Quizás ellos no lo sabían, pero Alemania ya estaba perdiendo la guerra. Como tampoco que iban a vivir ese 24 de julio las consecuencias de la Operación Gomorra.

En febrero de ese año la derrota en Stalingrado ha supuesto el punto de inflexión.  En enero, en la Conferencia de Casablanca, los aliados declaran que solo aceptarán la rendición incondicional de Alemania. La  respuesta del régimen nazi es el famoso discurso de Goebbels en el Palacio de los Deportes de Berlín en el que declara la Guerra Total (Der Totale Krieg) ante una audiencia enfervorizada.

En Hamburgo saben de qué va eso de la guerra mejor que en otros lugares de Alemania. Ciudad industrial, ha sido, desde 1940, objetivo de los aviones británicos. Los aliados son cada día más fuertes y quieren acelerar el final de la guerra. Para ello deciden que además de atacar las fábricas y los nudos de comunicaciones, el objetivo principal es doblegar la voluntad de lucha del pueblo alemán.

Se trata de infundir el terror en el enemigo. La noche del 24 de julio, Hamburgo tuvo el triste honor de ser la primera gran ciudad arrasada por el fuego, nunca antes se había visto nada igual. El tristemente famoso bombardeo de Dresde, vendrá en 1945.

Visto con perspectiva puede ser considerado (como luego Dresde, Hiroshima y Nagasaki) un acto terrorista a gran escala, un crimen de guerra más conocido como Operación Gomorra.

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I+D+i en España, una moto y un botijo

Tiempo lectura: 3

En la España de los primeros 70, Arturo Estévez iba por los pueblos con su extraña motocicleta y un botijo siempre a mano. La moto estaba equipada con un curioso depósito. Arturo seguía un  ritual. Cuando ya había conseguido congregar al suficiente público, echaba un trago del botijo y el resto lo vaciaba en el depósito de la moto. Y después encendía el motor y ¡funcionaba! Un motor de agua que dejaba a la audiencia boquiabierta y con ganas de salir corriendo a contar a todo el mundo que habían sido testigos del prodigio.

Arturo aseguraba que no había ningún truco, excepto unas raras piedras que lanzaba también al depósito de su mágico vehículo. Arturo Estévez Varela no era un mago, ni un buhonero,  era perito mercantil, jefe de un taller mecánico e inventor en sus ratos libres. Seguir leyendo I+D+i en España, una moto y un botijo