Archivo de la etiqueta: racismo

Dan Burros, el judío neonazi

burros y kkkEl complejo debate sobre el odio, la violencia y su relación con las ideas políticas y religiosas que llenan las noticias estos días me ha llevado a recordar la figura de Dan Burros. Daniel fue un joven activista neonazi norteamericano que en los años 60 llegó a ser “Gran Dragón”  de la sección de Nueva York del Ku Klux Klan. Antes había pasado por el Partido Nazi Americano y había jurado lealtad a George Lincoln Rockwell, su fundador, y a Adolf Hitler.

Su fascinación por la milicia y un temperamento inestable y violento encajaban bastante bien con la actividad política y la opción elegida por Burros. Su alto coeficiente intelectual (154), por el contrario, puede generar muchas dudas y una importante discusión sobre los limites de la inteligencia humana.

Lo que parece indudable es que su origen no encajaba en la ecuación. Daniel era judío, un judío neonazi. Una contradicción insuperable que le llevó a suicidarse en 1965, con 28 años.

Sigue leyendo Dan Burros, el judío neonazi

Tuskegee, Guatemala y los límites de la ciencia

Tuskegee-Syphilis-Experiment-Report_john CutlerEntre 1946 y 1948, la Secretaría de Salud Pública de los Estados Unidos llevó a cabo un experimento en Guatemala sobre la sífilis. En ese mismo momento se empezaba a establecer el tratamiento con penicilina como el más adecuado y efectivo para curar la enfermedad; en 1947 ya era el tratamiento habitual. En ese momento, también, el mundo empezaba a asimilar la barbarie nazi descubierta al finalizar la guerra y liberar los campos de la muerte. Entre su largo catálogo de atrocidades: terribles experimentos clínicos con prisioneros.

Es en esos años cuando médicos estadounidenses llevan en secreto en Guatemala su experimento. El objetivo es probar la eficacia de la penicilina a la hora de curar y prevenir la sífilis y la gonorrea. Pero como había pocos pacientes, decidieron infectar a más. Les inyectaron la bacteria de la sífilis, sin su conocimiento, a unos 700 guatemaltecos: prostitutas, presos en cárceles o manicomios y demás gente prescindible. Luego se les suministraba penicilina para curarlos, aunque se desconoce el destino de los conejillos de indias involuntarios.

Todos los médicos, que sí sabían lo que hacían, eran estadounidenses. Entre ellos se encontraba el doctor John Cutler, que ya había participado en otro experimento similar, en Tuskegee, Alabama.

Sigue leyendo Tuskegee, Guatemala y los límites de la ciencia

Drapetomanía y disestesia etiópica, males del esclavo

Samuel CartwrightSamuel Adolphus Cartwright (1793-1863) fue un médico miembro de la Louisiana Medical Association. Nació en Virginia, estudió en Filadelfia y Louisiana y una vez licenciado practicó la medicina en Alabama, Mississippi y Nueva Orleans, antes de la Guerra de Secesión americana. No me enrollo, es importante situarlo.

Aparte de otros posibles méritos, que se desconocen, el doctor Cartwright ha pasado a la historia por inventarse (sin comillas) dos “curiosas” (con comillas) enfermedades: la drapetomanía y la aethiopica disestesia. Pasen y pásmense.

Sigue leyendo Drapetomanía y disestesia etiópica, males del esclavo

Billie Holiday y su strange fruit

0,,18359239_303,00

Hacía tiempo que una canción no me estremecía así de primeras. En cuanto pones atención a los primeros versos, lo único que puedes hacer  es apretar los dientes y aguantar el tirón hasta que acabe. Es Strange Fruit, cantada por Billie Holiday.

Es muy posible que la conozcan, la canción es antigua (1936) y bastante famosa en Estados Unidos, pero yo me encontré con ella hace poco y hasta que no escriba esto no me la voy a poder quitar del estómago. Tal vez ni así. Además, aprovecho que este mes se cumple el centenario de su nacimiento.

No soy un incondicional de Billie Holiday. La tenía de fondo, mientras trabajaba, calándome poco a poco de su tristeza. Porque –supongo que ya se ha dicho, sobre ella se ha dicho todo– Holiday no canta: llora con ritmo y un punto de rabia felina.

Todavía no se porqué me llamó la atención, pero acudí a google y me contestó un puñetazo en la garganta.

Sigue leyendo Billie Holiday y su strange fruit

Zoos humanos, un esqueleto en el armario

zoos humanos 01

Sara (Saartije en afrikáans) Baartman nace en 1789 en Cape Est, Sudáfrica, en la tribu de los khoikhoi. Siendo adolescente emigra  a Cape Flats, cerca de Ciudad del Cabo donde es esclava de unos granjeros. Pueden imaginar que la vida de la muchacha no debía ser idílica. En 1810 es vendida al británico William Dunlop, que se la lleva a Europa. Con apenas 20 años Saartjie sale de África rumbo a la civilización. A partir de ese momento su vida será aún peor.

Sara tenía esteatopigia, una condición que se da habitualmente en algunas tribus africanas por la que se acumulan grandes cantidades de grasa en ciertas partes del cuerpo, sobre todo en las nalgas. O sea, tenía un culo enorme, deforme para los patrones europeos. Así que a su llegada a Londres fue exhibida en ferias para deleite de los diminutos, o no tanto, culitos blancos. “La Venus Hotentote” (nombre peyorativo que los afrikáners daban a los khoikhoi) era presentada con ropa ajustada o directamente desnuda, sobre una plataforma en la que se le obligaba a “actuar”. Por un dinero extra podías tocarle el culo y así contarlo luego en el pub o el exclusivo club de bridge; y echar unas risas.

Cuando las protestas en Londres se hicieron muy sonadas, un domador de fieras la compró y se la llevó a París, donde siguieron explotándola durante más de un año. Luego el show decayó y fue obligada a prostituirse, cayó en el alcoholismo y murió. Tenía 25 años y hacía solo 5 que había llegado a Europa. Sara no pudo aguantar más civilización, pero la raza superior no tenía suficiente: su esqueleto, cerebro y genitales fueron expuestos en el Museo del Hombre de París. Allí permanece hasta que en 1994, que se dice pronto, Nelson Mandela pide a Francia la repatriación de sus restos, que serán enterrados en su tierra natal en 2002.

Sara no es un caso aislado, como Julia Pastrana y otros muchos freaks expuestos en ferias. Pocos años más tarde se van a poner de moda en Europa los zoos humanos, un episodio más de la infamia europea.

Sigue leyendo Zoos humanos, un esqueleto en el armario

Claudette Colvin, la otra

claudette colvin

Si una ley es injusta, es lícito no acatarla
Henry David Thoreau
 
Mientras más obedecíamos, peor nos trataban
Rosa Parks

 

Empiezo a escribir esta entrada sobre desobediencia civil, a propósito del anteproyecto de ley mordaza  del gobierno de Rajoy, la misma noche en que muere Nelson Mandela; lo que demuestra que la historia es un bucle que a veces parece un camino recto. Mandela ganó y por eso estos días escucharán condolencias y alabanzas de gente que de haber coincidido con Madiba habría sido su carcelero, sin dudarlo y defendiendo la legalidad vigente. Probablemente, esa  no recordará que Mandela llamó a la desobediencia civil porque él tenía clara una cosa: lo legal y lo justo son dos cosas diferentes.

Tampoco verán que estamos donde estamos porque otros sí vieron esa diferencia y en su momento se opusieron a leyes injustas, como Mandela o las sufragistas inglesas, unas señoras muy desobedientes que consiguieron el voto para la mujer. O como Rosa Parks, la costurera que en diciembre de 1955 se negó a ceder su asiento en el autobús a un blanco, tal como marcaban las leyes de Alabama. Pasó la noche en el calabozo y pagó una multa de 14 dólares, pero a la vez fue un símbolo para el inicio del movimiento en favor de los derechos civiles y el fin de la segregación racial en Estados Unidos. Eso es lo que consiguió Rosa al no obedecer una ley injusta.

Buen momento para recordar a Parks. Aunque yo de quien quiero hablar hoy es de Claudette Colvin. La otra.

Sigue leyendo Claudette Colvin, la otra