Archivo de la etiqueta: justicia

Para juicio el del papa Formoso

Formoso fue el papa número 111 y ejerció su pontificando durante 5 años (septiembre de 891– abril de 896). Su etapa al mando de la iglesia romana fue convulso, que en aquellos tiempos es como no decir nada: entre 872 y 965 hubo nada menos que 24 papas, una profesión de alto riesgo.

Pero Formoso pasa a la historia no tanto por las dificultades durante su pontificado como por el juicio al que se le somete en 897. O sea, cuando ya llevaba 9 meses muerto.

Eso, por sí solo, tampoco es tan raro, lo curioso es que dicho juicio se celebra con el papa Formoso de cuerpo presente. Fue el llamado Concilio Cadavérico o Juicio del Cadáver. En latín me gusta aun más: Synodus Horrenda

Sigue leyendo Para juicio el del papa Formoso

Keith Harward y la ciencia forense

Todos necesitamos certezas. Por estos pagos, tras siglos de depositar nuestras certezas en “dios y la verdadera religión”, la mayoría hemos decidido confiarlas a la ciencia. Así se convierte a La Ciencia en algo que no es: una prueba de verdad absoluta. Y eso también puede ser peligroso ya que las verdades científicas siempre son relativas.

No se espanten, no voy a hablar de paraciencias, debate de moda en Internet. En realidad quiero contar la historia de Keith Allen Harward, un crimen, una violación y la ciencia forense.

Sigue leyendo Keith Harward y la ciencia forense

Hillsborough, tragedia + infamia

El 27 de abril de 2016 se cumplió un nuevo capítulo oficial en la infamia que se vivió tras aquel terrible partido de fútbol en  Hillsborough, el 15 de abril de 1989.  Esta vez en sentido positivo. Un jurado determinó que la muerte de 96 seguidores del Liverpool el 15 de abril de 1989 fue un “homicidio involuntario” causado básicamente por la incompetencia policial.

Con la sentencia se hacía oficial en los tribunales una verdad ya aceptada, sobre todo desde que empezaron a filtrarse informes policiales y en 2012 el primer ministro David Cameron admitiera públicamente que la policía amañó pruebas para ocultar sus fallos y culpar a las propias víctimas.

Un  triunfo de la verdad  que ha necesitado de la perseverancia  contra viento y marea de los familiares de las víctimas durante 23 ó 27 años, según se mire.

Sigue leyendo Hillsborough, tragedia + infamia

Bernie Tiede, nuestro querido asesino

He visto en la tele Bernie (Richard Linklater, 2011), una magnífica película basada en la historia real de Bernie Tiede.

Linklater cuenta la historia a modo de falso documental lleno de humor negro con toques surrealistas y situaciones al límite de lo creíble. Probablemente la manera más acertada de contar un historia real con toques surrealistas y situaciones al límite de lo creíble.

Vean la peli, yo les contaré la historia real.

Sigue leyendo Bernie Tiede, nuestro querido asesino

Making a murderer, el poder incontrolable

makingamurderer-netflixEste es un post de urgencia, solo para decirles que si tienen la oportunidad y un estómago resistente para historias jodidas como la vida misma, no se pierdan Making a Murderer. No es una película, sino una serie documental de 10 capítulos, pero más adictiva que la mayoría de ficciones que he visto últimamente. Un documental sobre la historia de Steven Avery con un mensaje muy potente y contado de tal forma que tienes que seguir viéndolo hasta el final.

No suelo hablar de series en este blog porque a mí me resulta muy difícil hacerlo sin espoilers, supongo que hay que tener un talento especial para ello. Pero Making a murderer es de esas series de las que necesitas hablar recién las acabas, una historia que tienes contarle a todo el mundo, aunque solo sea para desprenderte de esa malla pegajosa de desazón que deja en tu visión del mundo civilizado. Y por lo que veo no soy el único, tras su estreno en Netflix habla de ella  hasta el presidente Obama.

Sigue leyendo Making a murderer, el poder incontrolable

La cárcel de Stanford somos todos

stanfordprisonexpSeguro que no soy nada original –a estas alturas pocas cosas tengo más claras– pero al hilo de los últimos brotes de violencia callejera contra personas e incluso contenedores, yo no paro de acordarme del experimento del profesor Zimbardo, conocido también como el “experimento de la cárcel de Stanford“.

Zimbardo quiso demostrar, nada menos, que las líneas morales son extremadamente inestables y que es muy fácil moverlas dependiendo de la situación. Y lo hizo con uno de esos atrevidos experimentos que se llevaban en los 60, como el de su colega Milgram, y que ahora están demodés, criticados ferozmente por la psicología oficial. La no oficial vaya usted a saber lo que tiene ahora a fuego lento.

El de Phillip Zimbardo tuvo lugar en el verano de 1971 y es muy probable que hayan oído hablar de él o hayan visto una película basada en el mismo.

La película, claro, exagera, pero la verdad es que al profesor aquello se le fue un poco de las manos. Previsto para 2 semanas, tuvo que cancelarse a los seis días.

Sigue leyendo La cárcel de Stanford somos todos