Archivo de la etiqueta: igualdad

187 mujeres en Dagenham

Tiempo lectura: 4 minutos

Dagenham01

Mañana es 8 de marzo y si tienen un par de esas horas tontas de domingo les recomiendo una peli, Made in Dagenham (Pago Justo es su título en español) dirigida en 2010 por Nigel Cole y protagonizada por Sally Hawkings (impresionante), Geraldine James, Rosamund Pike, Miranda Richardson y Bob Hoskins, entre otros.

Es la historia de una huelga, pero no teman sesudos discursos políticos, está contada en un tono generalmente festivo, aunque sin ahorrar detalles dramáticos ni ocultar las dificultades de la lucha de 187 mujeres contra la todopoderosa Ford, el gobierno británico, un sindicato machista y acomodaticio y, a veces, hasta contra sus propios maridos. En una época en la que el cine comercial abusa de la épica, no se me ocurre una lucha más épica que esta.

Pero, además de ser buena película, es un historia real que merece recordarse, la huelga de las cosedoras de la factoría Ford de Dagenham (al este de Londres) en 1968. Esas mujeres han pasado a la historia.

Seguir leyendo 187 mujeres en Dagenham

Alan Turing, el pecado de un genio

Tiempo lectura: 6 minutos

Alan Mathison Turing (1912-1954) era un genio. Fue uno de los padres de la computación, un precursor de la informática. O sea, uno de los culpables de que ahora estés leyendo esto y luego pases a algo mucho más interesante con solo un clic.
Eminente matemático, diseñó uno de los primeros computadores digitales. También fue uno de los antecesores de la Inteligencia Artificial, creador de un test que aún se usa hoy día para establecer la inteligencia de las máquinas.
Por si eso fuera poco, fue un héroe de la Segunda Guerra Mundial. Cuando Churchill dijo aquello de “nunca tantos debieron tanto a tan pocos” se refería a los pilotos de la RAF, pero hubiera encajado igual  referida a Turing y su equipo. Turing trabajó para el espionaje británico y consiguió descifrar la potente máquina alemana Enigma. Eso salvó miles de vidas y ayudó enormemente a los aliados a ganar la guerra.
Pero todo eso no le sirvió de nada ante un delito imperdonable: “indecencia grave y perversión sexual”, que es como el “pecado nefando” de la Inquisición pero en versión tribunal inglés de los años 50. No hace tanto de eso. Y sigue pasando hoy mismo en otros lugares. Turing fue condenado por ser homosexual, fue castrado químicamente y todo indica que acabó suicidándose con cianuro inyectado en una manzana. Así se las gastan las leyes de los hombres.
Seguir leyendo Alan Turing, el pecado de un genio

Sealeer, 11 profesionales pioneras

Tiempo lectura: 6 minutos

portada_mani_prostitutas

Con ocasión del día 8 de marzo, Día internacional de la mujer trabajadora, quiero retomar una buena noticia de hace un par de meses: la creación de Sealeer, entidad inscrita en el registro de Baleares bajo la actividad de “trabajo asociado para la prestación de servicios sexuales”. Sealeer se convierte en la primera cooperativa de prostitutas que se legaliza en España.

La noticia quedó rápidamente eclipsada. No es extraño, la sorprendente capacidad que tiene el PP y su gobierno de generar escándalos de todo tipo pone muy caras las portadas. Aunque en este caso la incomodidad que supone el tema haya tenido bastante que ver. Soy muy consciente que el asunto es un jardín frondoso del que solo puedes salir con arañazos en el mejor de los casos. A estas alturas no descarto que más de un lector y una lectora abandone el post: el reflejo automático de un cartel luminoso que rece ‘machista’ tal vez deslumbre a las mentes menos pacientes o reflexivas. “Este tipo es tan obtuso (doy por hecho la educación mis lectores/as)  que el 8 de marzo solo se le ocurre hablar de prostitutas, como siempre reduciendo a la mujer a un solo tema”.

A quienes hayan tenido la paciencia de seguir hasta aquí les confesaré que mi primera idea era escribir sobre Alexandra Kollontai, una de la referentes del feminismo progresista. A su favor estaba que es un personaje no demasiado reivindicado por estos lares: demasiado bolchevique o demasiado rusa: Rusia siempre es culpable, como bien muestran casi todos nuestros informativos.

Pero ya hablé aquí de heroínas como Alma Rosé, Lidia Litviak, Hedy Lamarr o Grace Fryer (permítanme volver a recomendar) y hoy el cuerpo me pedía hablar de la lucha laboral de la mujer desde la base, y si además el tema daba para reflexiones en esa incómoda zona gris que tiñe este blog, mucho mejor.

Seguir leyendo Sealeer, 11 profesionales pioneras

Claudette Colvin, la otra

Tiempo lectura: 5 minutos

claudette colvin

Si una ley es injusta, es lícito no acatarla
Henry David Thoreau
 
Mientras más obedecíamos, peor nos trataban
Rosa Parks

 

Empiezo a escribir esta entrada sobre desobediencia civil, a propósito del anteproyecto de ley mordaza  del gobierno de Rajoy, la misma noche en que muere Nelson Mandela; lo que demuestra que la historia es un bucle que a veces parece un camino recto. Mandela ganó y por eso estos días escucharán condolencias y alabanzas de gente que de haber coincidido con Madiba habría sido su carcelero, sin dudarlo y defendiendo la legalidad vigente. Probablemente, esa “gente que camina y va apestando la tierra” no recordará que Mandela llamó a la desobediencia civil porque él tenía clara una cosa: lo legal y lo justo son dos cosas diferentes.

Mientras el gobierno del PP viste muy despacio cualquier medida anticorrupción eficaz, corre raudo a elaborar una ley que penalice la protesta. Un pasito patrás, María, para dejarnos un poquito más cerca de aquellos “felices 40”. Rajoy, Gallardón, Fernández Díaz «El Lóbrego» y compañía son los adalides de la legalidad y no les temblará el pulso para mandar a otros a defenderla, que ellos tienen cosas que hacer en el despacho con sus sobres y sus cosas. Por más que miran no ven las 7 diferencias entre legalidad, justicia y legitimidad, como el hooligan que es incapaz, literalmente, de ver un penalty en contra por más repeticiones que le pongan.

Tampoco verán que estamos donde estamos porque otros sí vieron esa diferencia y en su momento se opusieron a leyes injustas, como Mandela o las sufragistas inglesas, unas señoras muy desobedientes que consiguieron el voto para la mujer. O como Rosa Parks, la costurera que en diciembre de 1955 se negó a ceder su asiento en el autobús a un blanco, tal como marcaban las leyes de Alabama. Pasó la noche en el calabozo y pagó una multa de 14 dólares, pero a la vez fue un símbolo para el inicio del movimiento en favor de los derechos civiles y el fin de la segregación racial en Estados Unidos. Eso es lo que consiguió Rosa al no obedecer una ley injusta.

Buen momento para recordar a Parks. Aunque yo de quien quiero hablar hoy es de Claudette Colvin. La otra.

Seguir leyendo Claudette Colvin, la otra

Julia Pastrana, La Indescriptible

Tiempo lectura: 6 minutos

Julia Pastrana nació mujer, india y pobre en el estado Sinaloa, México, en 1834. Así que lo normal es que su vida no fuera fácil. Pero, además Julia era muy especial.  Tanto que cuentan en su pueblo, Ocoroni, que su madre la mantenía recluida en casa. También cuentan que en la casa no había espejos.
Julia Pastrana hubiera sido una india pobre y anónima más si no hubiera nacido con hipertricosis lanuginosa (otros hablan de hirsutismo) y con hiperplasia gingival. O, en términos de marketing –que puede ser extremadamente cruel–  si no se hubiera convertido en la famosa mujer mono, la mujer oso, la mujer más fea del mundo, un “híbrido maravilloso, producto de los amores pecaminosos entre un hombre y una hembra de orangután”. 
Seguir leyendo Julia Pastrana, La Indescriptible