Archivo de la etiqueta: corrupción

Hillsborough, la verdad reluce

hillsboroughEl pasado 27 de abril se cumplió un nuevo capítulo en la infamia de Hillsborough.  Aunque esta vez en sentido positivo. Un jurado ha determinado que la muerte de 96 seguidores del Liverpool el 15 de abril de 1989 fue un “homicidio involuntario” causado básicamente por la incompetencia policial.

Con la sentencia se hacía oficial en los tribunales una verdad ya aceptada, sobre todo desde que empezaron a filtrarse informes policiales y en 2012 el primer ministro David Cameron admitiera públicamente que la policía amañó pruebas para ocultar sus fallos y culpar a las propias víctimas.

Un  triunfo de la verdad  que solo ha necesitado de la perseverancia  contra viento y marea de los familiares de las víctimas durante 23 ó 27 años, según se mire.

Sigue leyendo Hillsborough, la verdad reluce

Making a murderer, el poder incontrolable

makingamurderer-netflixEste es un post de urgencia, solo para decirles que si tienen la oportunidad y un estómago resistente para historias jodidas como la vida misma, no se pierdan Making a Murderer. No es una película, sino una serie documental de 10 capítulos, pero más adictiva que la mayoría de ficciones que he visto últimamente. Un documental sobre la historia de Steven Avery con un mensaje muy potente y contado de tal forma que tienes que seguir viéndolo hasta el final.

No suelo hablar de series en este blog porque a mí me resulta muy difícil hacerlo sin espoilers, supongo que hay que tener un talento especial para ello. Pero Making a murderer es de esas series de las que necesitas hablar recién las acabas, una historia que tienes contarle a todo el mundo, aunque solo sea para desprenderte de esa malla pegajosa de desazón que deja en tu visión del mundo civilizado. Y por lo que veo no soy el único, tras su estreno en Netflix habla de ella  hasta el presidente Obama.

Sigue leyendo Making a murderer, el poder incontrolable

Elecciones en Liberia en 1929 (parábola liberiana)

Charles King (Liberia)En 1929 Liberia celebraba elecciones, la fiesta de la democracia, ya saben. El presidente Charles Dunbar Burgess King, del True Whig Party (liberal) se enfrenta al aspirante, Thomas J. Faulkner, del Partido Popular. Se sabe que quien convoca elecciones en el poder suele llevar ventaja, y esta vez se volvió a cumplir: ganó el presidente King, (el nombre es más apropiado de lo que parece).

La victoria de King (en las fotos de portada) fue histórica, obtuvo 234.000 votos por solo 9.000 de su oponente. Pero no fue histórica por la paliza democrática, lo fue porque en este momento había solo 15.000 votantes registrados. Una hazaña que le hizo aparecer como el mayor fraude electoral de la historia, según ‘un libro de excesos que hay en inglés’, que diría Krahe.

Sigue leyendo Elecciones en Liberia en 1929 (parábola liberiana)

El vídeo del PP

Algo tiene que hacer el PP, y ha hecho un vídeo. Puestos a hacer algo fresco, hubiera sido más rompedor haberle dado a Fátima Báñez un móvil para que grabara a su aire, o inventarse una historia de metraje encontrado. Yo lo hubiera preferido, aunque reconozco que sus presuntos votantes tal vez no tanto.

De entrada aparece la imagen de una mesa y un rótulo que reza “Madrid, enero de 2015”. No se si para situarnos a nosotros o a ellos mismos. Y desde el comienzo todo tiene un aire un poco irreal, como que hay cosas que no encajan. De entrada abre con un audio de ambiente de bar… en una sala privada con solo cinco personas: Rajoy, Cospedal, Arenas, Floriano y González Pons. ¿De quién son los murmullos? Inquietante.

Como todos sabemos, el inicio marca el acento de la narración, que seguirá en un tono irreal con cosas como “pagando menos intereses se pueden prestar más servicios sociales. Eso los ciudadanos no lo saben y hay que contarlo mucho” o algo confuso de Floriano sobre la piel que es tan lírico que se me escapa. O ese otro momento en el que González Pons busca la empatía ante el sacrificio que supone su labor, llegando al alma del espectador sensible, probablemente en forma de ira.

El vídeo acaba con una voz en off mientras nuestros protagonistas siguen hablando animadamente de sus ideas y proyectos, aunque yo sospecho que al final mueven la boca sin decir nada, como auténticos profesionales.

Paréntesis: queridos expertos en marketing, lo de no saber comunicar y que queda mucho por hacer es como el amén de la misa, una letanía que de tan gastada no significa absolutamente nada. Cierro paréntesis.

Dicho esto, hay que reconocer que el vídeo tiene una factura impecable, lo que, como bien sabe el juez Ruz, en este partido más que raro es casi revolucionario. Muy bien filmado, muy pulcro (muchos vasos y tazas, ni un solo posavasos, ni una sola marca en la mesa) y con una luz impecable. Lo que me recuerda a la cita que se atribuye a Bernard Shaw cuando descubrió los letreros de neón de Broadway: “debe ser precioso si no sabes leer”.

Porque, además, su estreno coincide con el informe de la Fiscalía Anticorrupción que acusa al PP de haberse financiado ilegalmente durante 15 años. Lo pones de nuevo con ese filtro y empiezas a tener una fuerte sensación de déjà vu extraño, de que esta peli ya la has visto pero mejor, más auténtica.

Entonces echas en falta sobre la mesa algunos sobres, algunos fajos de billetes junto a una botella de whisky, un señor con traje y cartuchera sobaquera de pie junto a la puerta. Y te parece que la escena tiene demasiada luz, y te acuerdas de Gordon Willis y Coppola y esa maravilla de penumbras y sombras que retrataron los despachos del poder como nunca se ha hecho. A medida que comienzas a recomponer el original empieza a sonar en tu cabeza Nino Rota y poco a poco las figuras de nuestros próceres se transforman en las de Tom Hagen, Clemenza, Tessio, y los hermanos Sonny y Michael Corleone. Es entonces cuando todo encaja.

Nino Rota – Waltz (BSO _El Padrino_)(240p_H.264-AAC)

No se vayan todavía, aún hay más

Miguel-Blesa-Rodrigo-Madrid-EFE_EDIIMA20141010_0513_13He tenido que rebuscar y me he ido al 3 junio de 2012, en este mismo blog. En aquel post hablaba de un rescate moral en España, tanto o más urgente que el financiero del que se hablaba en aquellos días. Han pasado más de dos años y con la perspectiva del tiempo transcurrido me doy cuenta de lo equivocado que estaba: no habíamos tocado suelo, ni mucho menos. Todavía podía ser mucho peor y así ha sido.

Se embozaron las alcantarillas del Régimen del 78, en algún momento se acumuló tanta mugre que ya no pudieron tragar más y la pestilencia que emanaba desde consejos de administración y plantas nobles privadas y públicas se ha esparcido de tal manera que nos ahoga. Los medios oficiales siguen regando con incienso, pero la historia del fontanero que trabaja sin factura ya no puede tapar la fetidez que baja desde las alturas.

La experiencia nos dice que otro latrocinio –de los sinvergüenzas habituales o de nuevos aspirantes–puede volver a sorprendernos, aunque hay que reconocer que lo de esta semana deja el listón muy alto. Entre la Operación Ébola y las tarjetas black de Cajamadrid el sinvergüenzómetro ha acabado en el taller. El problema es que era tecnología alemana, muy fiable pero no preparada para captar estos niveles y los ingenieros germanos no saben por dónde empezar, ojipláticos los pobres.

Sigue leyendo No se vayan todavía, aún hay más

El container

J.R.Mora_paz socialLas reformas son necesarias. Eso nos dice el que hace lo que hay que hacer, porque no existe otra opción que la suya. Solo hay un dios verdadero y el FMI es su profeta. El gobierno del PP no ha sido ni el primero ni el único, pero sí ha sido el dream team prodigioso de Rajoy, aupado por su fiel afición, el que las está llevando hasta el infinito y más allá en tiempo récord.

Para ello ha tenido que prescindir, para empezar, de todo su programa electoral. Y por el camino  nos han prescindido de lo que parecía imprescindible: una educación pública decente y una sanidad pública admirada por el mundo. Podemos aumentar la brecha entre ricos y pobres, podemos eliminar las ayudas a los dependientes, maltratar a los inmigrantes, abaratar el trabajo a la vez que se suben los impuestos. Podemos tener una Fiscalía Procorrupción, un cortesano más, defendiendo a los ladrones de guante blanco y un banco malo para que todos paguemos solidariamente sus desmanes mientras ellos expían su mala conciencia tomando un vinito en su residencia de la costa; para que aprendan. O en palacio.  También podemos prescindir de la decisión de las mujeres sobre su propio cuerpo ya que al parecer lo gestiona el dios privado de unos señores y señoras que creen en él.

Pero hay una línea roja, como dicen los cursis, que nuestra democracia no puede atravesar bajo ninguna circunstancia: el container. Se ha vuelto a ver una vez más, tras los atentados de Gamonal, en Burgos. Pase lo que pase, el container es inviolable. El container es el tótem, el producto supremo, la obra cumbre de la Santa Transición. Todos somos contingentes, solo el contenedor es necesario. Más sagrado que una vaca en la India. Por el container hacia dios.

Sigue leyendo El container