Pepe Pinto/Rafael de León, complejo de Edipo mal curado (parte 1)

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A María Manuela le dan la charla

Rafael de León y Arias de Saavedra (1908-1982) era Conde de Gómara, Marqués del Moscoso y Marqués del Valle de la Reina. Un señorito andaluz amigo en su primera juventud de García Lorca y homosexual declarado también en un país gobernado por pistolas y sotanas, amante de la bohemia, que pasó su vida entre cafés-cantantes y artistas. Rafael de León, junto a Manuel López Quiroga y Antonio Quintero firmó muchas de las más brillantes coplas que se han escrito nunca. De él nacieron letras como las de “Y sin embargo te quiero”, “Ojos verdes”, “La Zarzamora”, “Tatuaje”,  “María de la O” o “La Lirio”, entre otras. O sea, de lo mejor que se ha escrito nunca en la música española de todos los tiempos.

Así que me deja circunflejo que también sea el autor de las dos próximas canciones de esta sección.  Una mala tarde la tiene cualquiera o es que todo era una broma. Quién sabe.

Por eso parte de la culpa la tiene que compartir con Pepe Pinto, cantaor que alcanzó una enorme popularidad con “Trigo limpio” (a continuación) y “Glosa a la Soleá”, también conocida como “Toíto te lo consiento” (esta última la dejo para la próxima entrada).

Porque mientras la gran Concha Piquer elegía para su repertorio las canciones mencionadas primero, Pepe Pinto distinguía entre sus éxitos a los otros dos recitados. Me van a perdonar los seguidores del sevillano pero eso da idea de la talla artística de ambos.

Concha Piquer, entre Rafael de León y Manuel López Quiroga, y Antonio Quintero (ABC). De León con bigotito a la moda.

Lo malo de esta canción es que, como todas, no tenemos el contraplano de las caras de María Manuela, que hubieran sido muy interesantes. Yo propongo desde aquí a Pimpinela hacer una versión actualizada en la que María Manuela pudiera expresar su punto de vista y confrontar opiniones. Y si es con vídeo, mejor.

Pero vamos al lío.

Trigo limpio

María Manuela, ¿me escuchas?
Yo de vestíos no entiendo,
pero… ¿te gusta de veras
ese que te estás poniendo?
Tan fino, tan transparente,
tan escaso y tan ceñío,
que a lo mejor por la calle
te vas a morir de frío.

Él ya aclara de entrada que de vestidos no entiende, pero como buen español va a dar su opinión, faltaría más.

Te sienta que eres un cromo,
pero cámbiate de ropa,
si es un instante,
lo justo mientras me tomo esta copa.

El “te sienta que eres un cromo” el autor lo debe ver fundamental para animar a su mujer. Pero la perla de estos versos es que él, mientras ella se cambia, se va a poner tibio a vinitos. Así ya sale caliente de casa. Creo que esta frase es la clave de la canción.

Ponte el de cuello cerrao
que te está de maravilla
y que te llega dos cuartas
por bajo de la rodilla.

Lo que decía, él no entiende pero sabe perfectamente el vestido que quiere. Como verán más adelante, es un hombre devorado por las contradicciones. La principal de ellas es la de estar con María Manuela.

Cada vez que te lo pones
te encuentro tan elegante
que dentro de mí murmuran
los duendecillos de un cante.

Pero antes de que te vistas
coge un poco de agua clara
y afuera los melinotes
que te embadurnan la cara;
ni más carmín, ni más cremas,
ni más tintes en el pelo;
no te aguanto más colores
que los que te puso el cielo.

Animado por lo vinitos da un paso más, ahora quiere que se quite la pintura de la cara. Lo primero que me pregunto es ¿esta mujer qué hace en casa con esos vestidos y las pinturas? ¿No era así antes, cuando lo conoció? Lo de la contradicción que decía antes. Aunque vuelvo a la clave anteriormente citada: tal vez sean los vinos, sobrio igual el hombre gana. Por cierto, por si se lo están preguntando: yo tampoco tengo ni idea de qué son ‘melinotes’.

Se acabó enseñar las piernas,
y los brazos, y el escote,
y el rostro no te lo pintes
ni aunque te salga bigote;
que te hizo Dios tan hermosa
como una rosa temprana
y se va a enfadar contigo
por enmendarle la plana.

Ahí ya te has pasao, compañero. Lo del bigote me parece excesivo, aunque soy consciente de que hay gustos para todo. Luego da una nueva vuelta de tuerca, no contento con dar su opinión, amenaza a su mujer con un castigo divino, que dios está en todas partes, aunque la mayoría de las veces no lo parezca.

Y a tu prima le devuelves
la pulsera de brillante,
son mucho lujo esas piedras
pa la mujer de un tratante.
Te quiero guapa y sencilla
como yo te conocí,
no tienes que engalanarte
pa nadie más que pa mí.

Detecto una contradicción con lo del bigote de antes. Porque si ella se deja bigote, se lo deja, no puede ser de quita y pon, solo para cuando sale de casa. Con lo del vestido y las pinturas pasa lo mismo, ya que aunque los vestidos ‘picarones’ y las pinturas se quedaran en casa, dios también lo vería y según Pepe, a Él (misterio divino) no le gustan esas cosas.

Ni más zapatos de Gilda,
Ni más turbantes de raso;
para presumir te sobra
con cogerte de mi braso;

Sin comentarios.

y como un día te vea
que enciendes un cigarrillo
vas a echar, entrañas mías,
el humo por los tobillos.

Compadre, yo creo que es el momento de dejar el vino. El tipo se ha ido calentando solo y ahora ya sugiere malos tratos, directamente. Eso sí, se muestra como un adelantado a su tiempo, con una campaña antitabaco muchos años a. P.  (antes de Pajín).

Claro que a medida que avanza la canción no puedo negarle que un poco de razón tiene porque la Manuela, en cuanto él se despista sale a la calle con un vestido corto y ceniño, pintorrajeada como una mona y fumando por las esquinas. Manuela, reina, yo estoy de tu parte pero o cambias de actitud o cambias de novio.

No quiero que me pregunten
“Esa gachona, ¿quién es?,
¿una secretaria de esas
que beben champán francés?

Vaya, ahora reciben las secretarias sin comerlo ni beberlo (el champán francés) porque la verdad es que no imagino muchas secretarias de aquella época bebiendo champagne. ¿O es que dice ‘secretaria’ como queriendo decir otra cosa? Aunque bien mirado creo que es lo de ‘francés’ lo que se dice con segundas ¡Ay las francesas!

Ni tú eres mujer moderna
ni quiero que lo aparentes
que yo te prefiero antigua
y oliendo a mujer decente.
Que con el triguito limpio
toito er mundo te compare,
que por defuera y por dentro
te parezcas a mi mare.

Aquí ya se te ha visto el plumero del todo. Es el mismo complejo de Edipo que se desbordará como un torrente en la próxima canción ‘Toíto te lo consiento’ (próximamente en esta pantalla). Este es uno de esos momento dónde más necesitamos el contraplano con la expresión ¿horrorizada? de la mujer, que a estas alturas ya malditas las ganas que debe tener de salir. Aunque, tal vez, mejor estar rodeada de gente que a solas con el tipo.

Por cierto, fantástico ese ‘por defuera’.

¿Te cambiaste ya el vestío?
Pues andando p’al teatro,
ya verás tú con qué envidia
nos contemplan más de cuatro:
“¡Vaya un marío con suerte
y una mujer bien plantá,
es una vara de nardos
con la carita lavá!”.
Y al salir yo te prometo
cantarte por alegrías,
lo mismo que te cantaba
cuando tú eras novia mía:

“Mi novia es la más hermosa
y no se pinta la cara
la tiene como una rosa
tan sólo con agua clara”

El barco de mis amores
no tiene más que una vela
remendaita y graciosa
igual que María Manuela

Se conforma mi niña con un vestío
y le basta y le sobra con un marío.
De percal que se ponga,
¡viva el salero!,
es mi María Manuela
la reina del mundo entero

Al final un poco de coba para la reina del mundo entero. Tal vez notó que la chica tenía cara de asustada. No se, porque no acabo de pillarlo yo al gachó.

————————-

Dedicado a Encarna. En el tocadiscos de su padre tuve la suerte de descubrir esta canción.

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15 comentarios sobre “Pepe Pinto/Rafael de León, complejo de Edipo mal curado (parte 1)”

  1. Gracias NIño. Esta es una de las canciones que acompaño mi infancia, una perla. Menos mal que mi padre las combinaba con algunas coplas memorables y buen “jondo” para compensar.
    Un hombre de su tiempo sin duda este Pepe Pinto, que dios lo tenga en su gloria. Harto de vinos y jodiendole la vida a la parienta. Lastima que tropocientos años despues todavía sigan existiendo muchos Pintos y muchas Maria Manuelas.
    Espero con muchas ganas la segunda parte “Toito te lo consiento” , para mi la mejor de Pinto, no tiene desperdicio.
    (Perdón por la falta de acentos, aun no me hago con mi nueva maquina, seguro que tiene acentos pero yo no los veo)

    1. No me pongas acentos, Sultana de mi cocina,
      que con acentos se jacta
      la golfa de la vecina.
      Si acentos hubiera el Señor querido que regalases,
      a la escuela te habrían llevado y no habrías “aprendío”
      a adornar ese “cocío”,
      que me enamora de ti
      cada vez que lo “hases”.

  2. Ole, ole y ole. Pep, esta vez te has superado, que ya es decir. El mejor comentario, sin duda. Es un lujo tenerlo en este blog. Muchas gracias.

    Y muchas gracias Encarna por tu comentario. Por cierto, si mantienes presionada la tecla de la vocal se abre una pantallita en la que puedes elegir el acento que quieras.

      1. Gracias Vicky, me alegro de que te haya gustado. Y no me olvido del autor, no. Por eso incluí su nombre en el titular, a pesar de que se me va largo y pierde fuerza.

  3. Los versos de Pep abundan en la idea de que a los hombres se los conquista por el estómago. Personalmente, una buena comida me ha hecho olvidar los treinta minutos de espera y hasta el precio.

    Creo que a los lectores se los conquista con ironía y humor; un buen ejemplo es este post.

    Te felicito.

    1. Muchas gracias Secun. He estado unos días fuera y la tecnología me ha traicionado censurando todos los comentarios que me han enviado. La mayoría era spam vendiéndome viagra (me maravilla cómo saben determinadas cosas de nosotros) y entre ellos han eliminado el tuyo.
      Para los pocos que tengo, ingeniosos y alentadores como los de Pep y los tuyos…
      Respecto a entradas como ésta, las hago también para que no parezca que estoy siempre cabreao, porque tampoco es verdad.

  4. Tus comentarios al poema son realmente divertidos, pero se compuso en otra época para un público muy distinto al de hoy. Esas canciones no se encuentran ya en reediciones y la radio de los ’50 emitía con mucha frecuencia canciones en las que se mataba por celos y unas veces, como ocurre hoy, mataba él y otras mataba ella. Nuestra sociedad esta machacada por el mantra de la violencia de género y cuando se leen unos versos así se nos ponen los pelos como escarpias.
    Si quieres encontrar más temas para comentar con gracejo, en los tangos tienes un verdadero filón.
    Saludos.

    1. Muchas gracias Zamarro. tengo esta sección un poco olvidada, espero volver a ella un día de estos porque me divierto haciéndola.
      Hay coplas maravillosas, que, como escuché una vez a alguien, son películas de 3 minutos. Puro cine negro. En algunos casos todavía no entiendo cómo pudieron pasar la censura y convertirse en algo tan popular.
      Pero no es el caso. Aquí se le va tanto la mano que cae en la caricatura, eso es lo que la ‘clasifica’ para esta sección.
      Lo de los tangos es una idea, pero le tengo mucho respeto al tango, hay verdadera poesía de muchos dilates en ellos. Claro que seguro que alguno habrá pasado de vueltas, como este ejemplo de copla. Tendré que investigar, gracias por el comentario y la sugerencia.

  5. Muy bueno el artículo, de verdad. Pero hombre, hay que verlo en su época. El Pinto fue un señor, y un pedazo de artista que adoró y vivió a la sombra de su mujer, la enorme cantaora Pastora Pavón. Repito, buen artículo. Pero no perdamos el contexto… ¡Gracias por recordarnos estas maravillas!

    1. Gracias. No pierdo el contexto Sergio. Y creo que me lo tomo con humor pero sin faltar a nadie, al menos no era mi intención.
      Pero es que el mensaje tiene miga, no me lo negarás. Y de esa miga he hecho yo este bocata 🙂

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