Jardín prohibido
(Sandro Giacobbe – 1975)

Tiempo lectura: 4 minutos

Las letras de las canciones son como poemas friendly user, para aquellos que no tenemos la suficiente capacidad de atención/comprensión para la poesía. En esta sección iré recogiendo mis letras favoritas en español. Trata solo de letras, la música la dejo a quienes tengan oído.

Me gustaría empezar esta sección por la puerta grande.  A mí me parece la mejor canción que se haya escrito nunca. Aunque fuera una canción dirigida a un público con picores adolescentes, atentamente escuchada es digna de un Javier Krahe en su máximo estado de gracia, por eso la he elegido para iniciar esta sección.

Sandro Giacobbe es un cantautor genovés  que graba su primer disco en 1972. Desconozco su discografía y su biografía, miren en Internet, que está todo. En 1975 logra un gran éxito con Il Giardino Proibito, que traspasa las fronteras italianas. Graba la versión en español y es un auténtico bombazo, que llega al número 1 de las listas españolas.

Para quien le apetezca escucharla, solo quiero destacar la excelente calidad del playback, que logra imitar perfectamente el efecto de retardo del satélite. Teniendo en cuenta que corrían los años 70, tal alarde técnico creo que es digno de admiración.

Ahí va la letra

Esta tarde vengo triste
y tengo que decirte,
que tu mejor amiga
ha estado entre mis brazos.

Así, sin más, entrando en materia sin introducciones ni circunloquios inútiles. No solo vengo a decirte que te he puesto los cuernos sino que ha sido con tu mejor amiga. Además, ¿se agradece la sinceridad? Bueno, tal vez sean reminiscencias hippies, por aquello de decirlo todo, sobre todo lo doloroso.

Sus ojos me llamaban
pidiendo mis caricias,
su cuerpo me rogaba
que le diera vida.

Aquí se supera. Como un perfecto gentleman le echa la culpa a la amiga, que le andaba buscando. Él no quería, pero una dama le rogaba ‘que le diera vida’, precioso eufemismo.

Comí del fruto prohibido
dejando el vestido colgado
de nuestra inconsciencia.
Mi cuerpo fue gozo
durante un minuto,
mi mente lloraba tu ausencia.

A continuación, desatado de sinceridad, empieza a dar detalles escabrosos. El chaval se está creciendo. Supongo que le parecía que la novia no reaccionaba lo suficientemente consternada. Eso sí, mientras gozaba, lloraba, el gachó. Yo aquí empiezo a sentir un gran respeto por la amiga y sus artes amatorias, eso es ponerle a mil y lo demás son tonterías. Lo que no tengo claro si con el minuto se refiere al gozo (entonces toda la historia es decepcionante, liarla tanto para eso) es sólo un minuto el que lloró su ausencia, en plan tristeza postcoitum.

No lo volveré a hacer mas
No lo volveré a hacer mas.

Hombre, tras los cuernos con su mejor amiga y el lujo de detalles, se supone que a ésta novia ya no la vuelve a engañar, parece obvio. Pero él por si acaso se adelanta a la situación. Muy astuto.

Pues mi alma volaba
a tu lado y mis ojos
decían cansados que
eras tu, que eras tu
que siempre serás tu.

Él sigue a lo suyo, instalado en el cinismo. Esta parte debería contársela a la amiga, que también iba a quedar encantada. Empezó mal, pero como pueden ver lo va arreglando a cada palabra que suelta.

Lo siento mucho,
la vida es así. No la
he inventado yooo.

Y este es el estribillo para la historia. A mí que me cuentas, es la vida, tía, yo qué culpa tengo. Es esta perra vida, y el gobierno, y la UEFA, que son unos mangantes.

El placer me ha mirado
a los ojos y cogido por mano,
y yo me he dejado
llevar por mi cuerpo
y me he comportado
como un ser humano,
lo siento mucho,
la vida es así,no
la he inventado yooo.

Como un ser humano, dice el perla. Con un par. Ya sabemos todos cómo te has comportado, no hace falta escribirlo en voz alta. Pero el tipo insiste en que en este asunto él es una víctima más y que la culpa es del maestro armero, o del sistema, vaya usted a saber.

Sus besos no me permitieron
repetir tu nombre,
y el suyo si.
por eso cuando la
abrazaba me acorde de ti.

Gran conocedor de la sicología femenina, sigue repitiendo hasta la pesadez que mientras se beneficiaba a la amiga no paraba de acordarse de ella, cosa que, aparte de ser muy halagador para ambas, empieza a rayar ya en algún tipo de afición sexual. Me da a mi que en este momento empieza a excitarse otra vez el muchacho.

Todo esto no va de sinceridad, es que le gusta recordarlo en voz alta.

O eso o es que va loco por hacer un trío y no sabe cómo proponérselo. Desde luego que diciéndole lo de los besos y los nombres (nuevo puyazo, zas, en toda la boca) no iba por buen camino.

A partir de aquí sigue repitiendo hasta el final que vaya a pedirle cuentas a la vida, que es mu perra y que pelillos a la mar porque a la que quiere de verdad es a ella y todo el rato que andaba retozando con su mejor amiga, como cualquier ser humano hubiera hecho en su lugar, no paraba de acordarse de ella aunque en realidad dijera el nombre de la otra.

Visto lo visto, cuando el tipo iba al encuentro de su novia ¿cuál era el plan? ¿había plan? Es imposible que este discurso lo llevara así preparado de casa. Si había preparado algo, está claro que al final se lió, se lió.

7 comentarios sobre “Jardín prohibido
(Sandro Giacobbe – 1975)”

    1. Me gusta esa teoría. Tal vez hay una tercera mujer y él les explica todo eso para que le dejen y no tener que romper él con ellas. Hay gente muy retorcida.

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