John Priest, un hombre con suerte

El 10 de abril de 1912, la mejor y más grande máquina construida por el hombre zarpaba del puerto de Southampton con destino a Nueva York, con 2.228 personas a bordo. Entre las 23:40 horas del 14 de abril y las 2:20 del 15, el transatlántico Titanic se hundía en las frías aguas del Atlántico Norte convirtiéndose  en la catástrofe marítima más famosa de la historia.

Más de 1.500 muertos en una tragedia que sigue presente en nuestro recuerdo tantos años después. En cada aniversario, y ya van 105, se vuelve a investigar las causas y a revolver entre sus secretos; se recuerda a su orquesta, a su capitán o al telegrafista que murió enviando mensajes de auxilio hasta el final.

Pero hoy quiero recordar a un fogonero: John Priest, también llamado “el insumergible”.  Sigue leyendo John Priest, un hombre con suerte

Silphium, la píldora del día después romana

Situémonos en el siglo I antes de Cristo, en la costa de la Cirenaica, actual Libia. Si heredaste de tu abuelo una plantación de silphium estás de suerte, eres rico. Según el historiador Plinio El Viejo, tienes “el regalo más preciado que pudo dar la naturaleza al hombre”.

El silphium es una planta que vale para todo: para hacer perfumes, como condimento en cocina y como medicina. Pero su uso estrella es el de anticonceptivo, una especia de píldora del día después.

Un remedio milagroso. Y eso fue su perdición.  Sigue leyendo Silphium, la píldora del día después romana