Dan Burros, el judío neonazi

burros y kkkEl complejo debate sobre el odio, la violencia y su relación con las ideas políticas y religiosas que llenan las noticias estos días me ha llevado a recordar la figura de Dan Burros. Daniel fue un joven activista neonazi norteamericano que en los años 60 llegó a ser “Gran Dragón”  de la sección de Nueva York del Ku Klux Klan. Antes había pasado por el Partido Nazi Americano y había jurado lealtad a George Lincoln Rockwell, su fundador, y a Adolf Hitler.

Su fascinación por la milicia y un temperamento inestable y violento encajaban bastante bien con la actividad política y la opción elegida por Burros. Su alto coeficiente intelectual (154), por el contrario, puede generar muchas dudas y una importante discusión sobre los limites de la inteligencia humana.

Lo que parece indudable es que su origen no encajaba en la ecuación. Daniel era judío, un judío neonazi. Una contradicción insuperable que le llevó a suicidarse en 1965, con 28 años.

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Elecciones, disonancia y miedo

En 1957,  Leon Festinguer publicó su “Teoría de la disonancia cognitiva”. Si lo entendí bien, Festinguer nos dice que cuando un individuo mantiene dos ideas contradictorias o una actuación contraria a su sistema de creencias se le genera una tensión interna que tiene que resolver para retornar  a la coherencia, a cierta paz interior.

Para ello recorrerá distintos caminos: a) cambiar de actitud o creencia; b) ignorar uno de los dos términos contradictorios; o c) crear justificaciones –llegando al autoengaño– para explicar esa contradicción. Como todo adulto sabe, a) es un camino muy espinoso, así que solemos decantarnos por b) y/o c), que no son excluyentes.

Tras meditar un poco sobre las últimas elecciones, creo que la disonancia cognitiva y el miedo nos explican estos resultados. Sobre todo el miedo.

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Cara de bicicleta y los inventores de enfermedades

cara-de-bicicleta-3Mandíbula apretada, ojos saltones, rostro demacrado y enrojecido, ojeras. Si la cosa va a mayores: insomnio, dolor de cabeza, infertilidad, tuberculosis y aumento de la libido. Si eres mujer, has aparcado la bici hace un rato y te observas algunos de estos síntomas podrías padecer una enfermedad llamada “Cara de bicicleta”.

Pero no te alarmes, a tu favor tienes que no vives en el siglo XIX y los médicos que la diagnosticaban murieron y se llevaron su sabiduría a la tumba. Aunque, si eres hombre o mujer en el siglo XXI tal vez sí padezcas Síndrome de Sissi, Fobia Social o un puñado de problemas psicológicos que pueden medicarse.

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