Drapetomanía y disestesia, males del esclavo

Samuel Adolphus Cartwright (1793-1863) fue un médico miembro de la Louisiana Medical Association e inventor de una enfermedad: la drapeotomía. Nació en Virginia, estudió en Filadelfia y Louisiana y una vez licenciado practicó la medicina en Alabama, Mississippi y Nueva Orleans, antes de la Guerra de Secesión americana. No me enrollo, es importante situarlo.

Aparte de otros posibles méritos, el buen doctor ha pasado a la historia por sacarse de la manga dos curiosas enfermedades: la drapetomanía y la aethiopica disestesia. Pasen y pásmense.

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Salazar y las brujas de Zugarramurdi

Alonso de Salazar y Frías nace en Burgos en 1564, en una próspera familia de comerciantes bien conectados. Estudia Derecho Canónico en Salamanca y Sigüenza y luego se hace sacerdote.

Bien dotado intelectualmente, a Salazar se le abre una buena carrera en una empresa que, podríamos decir, era el Ibex 35 de la época. Según su biógrafo, el prestigioso historiador danés Gustav Henningsen, era “uno de los clérigos más brillantes de la Corte”.

Tras su paso por las diócesis de Jaén y Toledo, le cae un marrón. Uno gordo, de esos que pueden disparar tu carrera o masacrarla. En 1609 es designado inquisidor de Logroño. Mal momento con la epidemia de brujas surgida en Zugarramurdi y otros lugares de el Pais Vasco.  El mayor proceso contra la brujería de la historia en marcha. Unas 5.000 personas encausadas.

En medio de aquella locura cayó Salazar, un racionalista hombre de letras ¿Qué pasará?

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Cansados pero contentos

Lo prometido es deuda y las deudas, si son legítimas, hay que pagarlas. Este verano me dediqué a reflexionar como una marmota y a ratos sueltos leí un poco. Entre otras cosas, uno de los libros que les anuncié en el post anterior, La sociedad del cansancio, de Byung-Chul Han, filósofo alemán de origen coreano que seguro conocerán.

En un país en el que a un autónomo se le llama emprendedor, la obra de Han debería ser de lectura obligatoria en institutos. Pero como se que los chavales de instituto están muy ocupados en otros asuntos importantes, aquí tienen una especie de sinopsis. Tal vez no sea del todo acertada, la otra opción es leerse el libro completo. Ustedes eligen.

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