No hay carnaval en Poveglia

poveglia_dottore

Llega el carnaval y vemos en diarios y teles a la bella Venecia y sus fiestas de lujo. Contemplamos vestidos fastuosos, fiestas regadas con champán caro y toda clase de gente que en estos días, con todo el derecho de estar allí si les place, ahogan la ciudad.

Veremos sus palacios forjados a base de piratería y fina política, valga la redundancia. Rastros de lo que fue uno de los principales emporios del comercio de todo tipo y, quizás, un emblema de esa vieja Europa del dinero, el arte y el refinamiento.

Lo que no veremos en ningún programa de televisión, me temo, es que a pocos metros de allí existe su reverso, una pequeña isla que no se llenará de  turistas por la sencilla razón de que su visita está prohibida: Poveglia, la isla maldita. Sigue leyendo No hay carnaval en Poveglia

Johann Reichhart, al servicio de Alemania

johann reichhart

Johann Reichhart siguió el negocio familiar, el que le enseñó su padre y su abuelo. Pero había empezado antes, ocho generaciones antes, nada menos. Johann hizo lo que había hecho siempre su familia. A falta de sus memorias (qué pena), desconozco si tuvo algún momento de rebeldía contra sus mayores o siempre aceptó su destino, al que dedicó toda su vida.

El caso es que una vez aceptado se dedicó en cuerpo y alma, como debe hacer un verdadero profesional. Él se lo tomaba muy en serio. Los más viejos del lugar deben recordarlo todavía con su uniforme, impecablemente vestido a la antigua usanza de su profesión: traje negro, camisa blanca, corbata negra de lazo, guantes blancos y sombrero de copa. Era muy estricto. Siempre aferrado a una libreta donde registraba todo con la exactitud y pulcritud que se presupone a un profesional germano.

También le acompañaba siempre su principal instrumento de trabajo, su fallbeil portátil.

Sigue leyendo Johann Reichhart, al servicio de Alemania

Las dos muertes de Cynthia Ann Parker

El 17 de diciembre de 1860, Nautdah tiene 36 años y vive en las praderas de Texas con su familia. Es la mujer de Peta Nocona, el joven jefe de una de las tribus de la nación comanche.  Tiene 3 hijos: dos niños, Quanah y Pecos, y una niña, Topsana. Tal vez la noche anterior soñó con una tal Cynthia Ann Parker, el fantasma de una niña blanca que se le aparece  de vez en cuando. Sobre todo en pesadillas.

Pero en general a Nautdah la supongo feliz como única mujer de Peta. Ser la única es una señal de respeto en la poligámica cultura comanche.  La vida allí no es fácil; a medida que aumenta la presencia del hombre blanco mengua la de los bisontes, su principal medio de vida. Las disputas con los blancos son frecuentes desde hace siglos. Pero ahora se huele la derrota,  aquellos forasteros tienen dos armas incontestables: la viruela y el rifle de repetición.

La madrugada del 18 de diciembre son los rifles de la caballería de los Estados Unidos y de los Rangers de Texas los que aparecen por el poblado de Nautdah, cerca de Pease River. Su marido, que resulta herido, y sus dos hijos pueden escapar de la carnicería causada por el hombre blanco. Nautdah, con su pequeña Topsana en brazos, también intenta huir pero es capturada.

Sigue leyendo Las dos muertes de Cynthia Ann Parker

Prípiat y Detroit. Historia de dos ciudades

detroit_prypiat

Se que hay muchas diferencias, tal vez más que semejanzas. Una muere lentamente ante nuestros ojos por abandono, la otra lo hizo súbitamente en 1986 a causa de un accidente nuclear. No es lo mismo, no se trata de ninguna competición, pero hace unos días volvió del pasado el nombre de Prípiat (que había olvidado) y no pude evitar que en mi mente se mezclaran imágenes de otra ciudad que en los últimos meses ha sido noticia por su lento y triste ocaso, Detroit.

Dos circunstancias muy distintas pero que nos dan un mensaje similar: construimos ciudades eternas para intentar olvidar que estamos de paso, que no somos más que un accidente y que nuestro momento en la historia se perderá como lágrimas en la lluvia, que diría aquel replicante poeta. La verdad es que mirando las fotos apenas se distingue la una de la otra, al final el resultado las hermana de alguna manera.

Prípiat y Detroit, URSS y Estados Unidos, el triunfo del capitalismo y el paraíso socialista. Aunque diferentes, creo que ambas representan muy bien la esencia de los dos mundos. Una colapsó de golpe, la otra agoniza lentamente en la bancarrota, cada una atacada por sus propios demonios.

Sigue leyendo Prípiat y Detroit. Historia de dos ciudades