Rajoy y el IVA, el sablazo del mal gobernante

“La subida del IVA es un sablazo de mal gobernante”
Mariano Rajoy, 2010

 

La subida del IVA es insolidaria, injusta, contraproducente y además ineficaz”. No es el portavoz socialista, es el propio Mariano Rajoy el que decía eso hace bien poco, ya metidos en esta recesión estafa económica provocada por los mismos que prometen sacarnos de ella a fuerza de cavar cada vez más hondo. Aunque somos nosotros quienes, con espíritu de sacrificio (Mosén IBI dixit) cavamos. Nuestra fosa, no la de ellos.

El anuncio de la subida en 2013 del IVA, o como quieran llamarlo (se ve que en Lehman Brothers no tienen claro el nombre, con tantas siglas se lían), por sí solo ya es escandaloso cuando hasta hace 5 minutos en el PP insistían, por la gloria de su madre, en que no lo iban a subir. Esperanza Aguirre estaba en plan perroflauta recogiendo firmas y anunciando su rebeldía ante la medida de Zapatero. Pero es que llueve sobre mojado. Los peperos no paraba de hablar, muy solemnes, de líneas rojas (cursilería seguramente importada de los think thank americanos, me apuesto un brazo) que no se traspasarían nunca, por dios y por España: implantar el copago repago sanitario o no recortar en educación o sanidad. Y ahí los tienen, haciendo lo contrario de lo que decían, una y otra vez. Parece ser que así se consigue el nuevo tótem de la política contemporánea: restaurar la confianza de los mercados. De cómo la economía ha pasado a basarse en una sola ley, la de la confianza, término científico donde los haya, ya hablaremos otro día. Rajoy repite las palabras credibilidad y confianza como un hare krishna fumado mientras sigue incumpliendo una a una todas las promesas electorales, sin sonrojo alguno. Habíamos llegado al cinismo (aunque yo me sigo negando) de dar por hecho que las promesas electorales se quedaban en nada pero el PP de Rajoy ha pulverizado todos los registros. No solo olvidan promesas sino que hacen exactamente lo contrario de lo que más repitieron en campaña electoral. Lo dicho, lo suyo es inspirar confianza y credibilidad.

Para explicar todo esto, sus ministros (él sigue en la semiclandestinidad) han interiorizado a Orwell, ya que es la neolengua de 1984 la única con la capacidad suficiente para ello. El gran Juan José Millás lo explicaba el viernes muy bien, en el castellano de toda la vida, en su columna.

Al PSOE no le hace falta decir nada, ya que el PP, en plena euforia democrática, hace gobierno y oposición a la vez, una estrategia brillante que ha dejado noqueado y acorralado a su ¿adversario? Porque mientras todo esto ocurre, la ex-ministra Elena Salgado dedica su año cuasisabático a colaborar con la ONG Abertis, porque ella lo vale y se lo ha ganado, qué coño. Así que tal vez lo que pasa es que los gobiernos de PP y PSOE no han sido consecutivos sino simultáneos, con lo que ambos están a la vez en el consejo de ministros y en la oposición. O sea PPSOE, que dicen por ahí.

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Ciudadano ciclista

Grecia avanza ¿lenta? pero segura hacia nuestras costas y la indignación crece poco a poco. El 15M no está tan muerto como sueñan en Interlobotomía y otros medios afines, con lo que las policías del reino tienen doble sesión de entrenamientos ante la presumible clasificación de España para la Champions de los países reformados recortados estrujados. Con tal panorama, no faltan en Internet vídeos que muestren la violencia en las calles. Violencia de manifestantes exaltados que deberían quedarse en su casa si tienen mal beber, violencia de policías infiltrados que animan a los descerebrados anteriores a liarla, violencia de sus compañeros de la porra y la cara tapada que golpean por doquier en defensa de los valores democráticos, de la libertad, la igualdad, la fraternidad. De lo valores que personifica el Fondo Monetario Internacional, en suma.

Pretendía escribir sobre el penúltimo recorte, el de la libertad de reunión y manifestación, imprescindible para dar confianza a los mercados, principio y final de las democracias en vías de desarrollo. Miraba información por internet sobre el temazo y encontré, sin esfuerzo, un par de cosas interesantes. Pero unas cosas te llevan a otras y me volví a topar con esos vídeos violentos (algunos también por este blog) circulando por ahí a mí. Hasta que llegué a uno que les va a parecer aburrido e intrascendente a primera vista. Pero no, hay que mirar bien. Véanlo entero, pero antes acaben de leerme a mí, por favor, ya que me tomo la molestia.

Es Valencia, una protesta pacífica, la policía está tranquila y vemos una calle abierta al tráfico.  La calle esconde un misterio: todo el mundo pasa menos un ciclista, que es detenido sin motivo aparente. Ahí arranca la película, una situación cotidiana (mucha policía en las calles, acostúmbrense) en la que aparece un elemento perturbardor ¿porqué el ciclista no puede pasar? ¿Qué secreto encierra?

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The Summit y BCN, parte 2: The big picture

De Génova 2001 a la resistencia pasiva. Le llaman democracia y no lo es.

Todo pasa y todo queda. Vuelve el vintage, la moda de los 70.

Tras la peli (ver primera parte), el cineforum prometido.

Valorar si la reforma laboral, los recortes y los piquetes empresariales son más violentos que lo de los contenedores de basura nos llevaría a otro extenso artículo, no es lo que pretendo ahora. Lo que intento es ver el marco general en el que ocurren estas cosas, lo que los anglosajones llaman “The big picture”.

La imagen general, echando el zoom hacia atrás a tope de power, es que el capitalismo está tan maduro que se pudre y el olor está llegando a la gente. Por un lado, los recursos se agotan. El crecimiento sostenido e infinito en un planeta finito es algo inconcebible para un niño de 10 años que no sea economista neoliberal.

Por otro, el capitalismo financiero (alias, los mercados) se ha comido al industrial  y lleva décadas absorbiendo dinero y recursos de la gente que produce algo, tanto de personas como de empresas. No es nuevo, las rentas hace años que van de abajo hacia arriba y la desigualdad crece. La crisis sólo ha acelerado el proceso y las medidas de los gobiernos parecen echar gasolina al fuego. Incluso desde el FMI y el New York Times, conocidos izquierdistas, declaran abiertamente que tantos recortes que ahogan cualquier crecimiento en favor de la idea fanática (¿a quién beneficia?) de reducir el déficit solo es una “sobredosis de dolor” que no ayuda sino que mata más y con más sufrimiento. Las clases medias se empobrecen y cada día hay más gente expulsada fuera de un sistema que no solo es incapaz de hacer feliz a la mayoría de la gente sino que la hace día a día más desgraciada. Algo parecido a lo que ocurrió más allá del Muro de Berlín, no se si recuerdan. Vale que el suicida griego es un caso extremo (más favorable, por cierto, al orden público que pretende Felip Puig) pero cuando veas las barbas de tu vecino cortar… pues eso, ojo con el barbero.

Puede que llegue un momento que la Champions League y el Sálvame no basten para distraer al personal. La elecciones son una coartada que cada día pierde legitimidad, en parte gracias a los propios políticos que dicen una cosa y la contraria 5 minutos después de las votaciones.  Los gobernantes legislan, descarada y públicamente, para satisfacer a los mercados y a instituciones no democráticas como el Banco Central Europeo y nos dicen que es por nuestro bien, para no hacer enfadar a esos señores que mandan. Va calando la idea de que los parlamentos son caros, por inútiles. Eso también me suena, a años 30. El Parlamento Europeo ni está ni se le espera. Los Lehman Boys, representantes de la nueva plutocracia gobernante, se sientan ya en los ministerios siguiendo el ejemplo marcado por sus homólogos estadounidenses.

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The Summit y kale borroka barcelonesa

Aviso, este artículo puede parecer un poco desorganizado. Pero la realidad es así, fragmentaria, caótica y cambiante. Bueno, eso y que no doy para más. Habla de una peli (The Summit, 2011) sobre otra peli (Cumbre del G8, 2001); una especie de “Cómo se hizo”. La peli original fue dirigida por Silvio Berlusconi y producida por el G8. Una superproducción con miles de extras, traiciones, torturas y violencia. Al final la chica de la peli, Democracia, muere. Pero para explicarla bien tengo que dar saltos en el tiempo que, además, está muy de moda.

Present Day. Abril de 2012. El ministro del Interior del Reino de España anuncia que su ministerio, conjuntamente con otro llamado de Justicia, trabaja a destajo para endurecer el código penal contra el vandalismo callejero, equiparándolo a la kale borroka, o sea, al terrorismo. Contagiado con la velocidad decreto ley de otros ministerios peperos, se pretende que esté listo antes del verano. El Molt Honorable president de la Generalitat, Artur Mas, y otros ilustres están en la línea.

Ahora, un Flashback. Julio de 2001, Génova. Reunión del G8. Los líderes del mundo libre están encerrados en una especie de castillo del medievo fuertemente protegidos por un ejército policial mientras en las calles de la ciudad la vida real no parece encantada por tan ilustres visitantes. A Génova llega un movimiento altermundista que crece de manera muy inquietante para algunos. Hay que cortar tanta protesta y tanta leche, vamos a ver cómo lo hacemos.

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Porno para mamás en metro

Siguiendo con mi especial Semana Santa primero pensé en escribir una crónica del espectáculo del Bagdad, pero es un poco caro y yo no gano nada con esto del blog, así que deseché la idea rápidamente. A cambio me he encontrado otra noticia interesante y con cierto toque cultural, que siempre queda más elegante. El próximo junio aparecerá la versión en español de una trilogía de libros que está causando furor en Gran Bretaña y Estados Unidos: Fifty Shades.

La autora es una escritora británica llamada Erika Leonard James y los títulos son Fifty Shades of Grey, Fifty Shades Darker y Fifty Shades Freed, y los publicará en España la editorial Grijalbo Mondadori (castellano) y Rosa dels Vents (catalán). Los títulos en castellano no los tengo muy claros, unos traducen shades como ‘sombras’ y otros como ‘tonos’, así que ya se lo encontrarán en junio.

Los que venden los libros creen que va a ser un fenómeno del tipo Millennium, de hecho la Universal ha comprado los derechos para el cine y, a estas alturas, ya podemos decir que la señora James aspira a ser la nueva Rowling. Bueno, quizás exagero un poco, pero para retirarse parece que ya tiene.

Una breve sinopsis de la primera novela nos lleva a un joven guapo y multimillonario que seduce a una joven becaria que se siente atraída irresistiblemente por su aire de chico malo con un fondo vulnerable. Nuevo que te rilas, puro Danielle Steel. Y de eso se trata, de novelas para (un determinado tipo de) mujeres que, como es sabido, superan en muchos puntos a los hombres como lectoras. En uno de los foros que he consultado, una lectora lo describe así:

En fin, que la narración contempla dos verdades, dos defectos a los que somos sensibles la inmensa mayoría de las mujeres occidentales: una, la fascinación por los chicos malos, aquellos con un lado oscuro pero con un puntito, aunque sea chiquitito, de vulnerabilidad; y dos, la estúpida convicción de que podemos hacer cambiar a un hombre.

Pero el revuelo no viene por la historia, que no es novedad, viene por la relación erótica con tintes sadomasoquistas que mantiene la pareja protagonista y que se muestra en la novela de forma explícita; pero con gusto y delicadeza, por supuesto. Encuentro una muestra en una de las noticias que consulto:

«Estoy desnuda, esposada y abierta de piernas en una cama con dosel. Inclinándose sobre mí, él desliza la punta de la fusta de mi frente a mi nariz para que pueda oler el cuero, y sobre mis labios separados y jadeantes»

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Andaba yo buscando por Internet algún tema apropiado para estas fechas de Semana Santa y miren por donde me topo con esta noticia, que es de noviembre pasado pero que habla de un tema eterno. Además es perfecto para la primavera. Un estudio de la Universidad de Ohio confirma que los hombres piensan a menudo en el sexo, (si mucho o poco es opinable), el doble de veces que las mujeres. El marcador es de 19 sexo, 18 comida y 11 en dormir para los hombres; 10 sexo, 15 comida y 9 en dormir para las mujeres. El estudio se hizo con mozos y mozas estadounidenses, lo que no se si es extrapolable al mundo mundial. Se realizó con adultos jóvenes (de 18 a 25 años) en condiciones normales. Es mucho decir eso cuando hablamos de hombres y mujeres de 18 a 25 y merecería un estudio aparte (¿Universidad de Michigan Oeste, por ejemplo?) el porcentaje de adultos en condiciones normales a esas edades. Propongo un estudio español con rangos de edad mayores e incluyendo otro pensamiento básico: cómo pagar la hipoteca y/o la cuota de autónomo.

Pero sigamos, por el bien de la ciencia. Como se puede ver, el pensamiento sobre irse a la cama en plan ministro de la iglesia (¿desafortunada metáfora?) es bastante similar en ambos equipos, 11 contra 9. Algo que se podía esperar y que no deja de ser un telonero, el típico dato que se pone para rellenar el formulario y que no quede muy pobre.

La comida es el único apartado en el que ganan ellas.  Aquí no se me ocurre ningún comentario sin meterme en un jardín. Para meterme en un jardín ya tengo el siguiente apartado, verdadero origen y final del estudio. Una temeridad por mi parte ya que desde una entrada sobre lenguaje sexista estoy convencido de que tengo al servicio de información del Instituto de la Mujer vigilando todos mis pasos.

Alexander Hodyukov, desconozco el año

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