2001 y la muerte de HAL 9000

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No se si la filosofía de esta sección es ‘descubrir’ escenas inadvertidas de películas injustamente olvidadas. Era mi intención, pero ya empiezo mal. Hay pocas películas más analizadas y comentadas en la historia del cine que 2001: A Space Odyssey, dirigida en 1968 por Stanley Kubrick y basada en el relato The Sentinel escrito por Arthur C. Clarke en 1948, y adaptado para el guión por él mismo y Kubrick.

Así que asumo que la mayoría de los aficionados que se acerquen a este rincón ya saben de qué va 2001 (para consultar) aunque es posible que algún lector, más joven o más despistado, aterrice aquí y le sirva esta entrada de monolito para ver la película. Se lo recomiendo. 2001: una odisea del espacio narra la historia de un grupo de astronautas que trata de seguir y entender las señales de unos extraños monolitos que aparecen por obra de alguna inteligencia extraterrestre. Entonces ¿qué pintan unos primates al principio de la película, en el capítulo llamado El amanecer del hombre?

Pintan mucho, porque Kubrick hace en esta película algo más que una peripecia de astronautas enfrentándose al mundo exterior. Mucho más que ciencia ficción de usar y tirar. No es una película de aventuras, es un film que habla sobre la evolución humana, sobre el avance tecnológico y la inteligencia artificial, tal vez sobre dios. ¿Qué, ambicioso el proyecto, no? Pues el director neoyorkino sale bastante bien parado del asunto y consigue una gran profundidad (se sigue escribiendo sin parar sobre ella) con una de las películas menos habladas de la historia. Chaplin habría estado orgulloso.

La escena que he seleccionado es la muerte del ordenador HAL 9000. Quien no haya visto la película pensará que sería más exacto llamarlo desconexión, quien la haya visto estará de acuerdo conmigo, es una de las muertes más tristes del cine de todos los tiempos.

Aparece en la tercera parte de la película, llamada Misión a Júpiter. Es una escena, como lo son las mejores, que se viene preparando durante todo este capítulo, así que, intentando ser conciso, necesito colocarla en contexto. Es el año 2001 y el Discovery 1 viaja hacia Júpiter con cinco tripulantes, tres en hibernación, dos despiertos, Dave Bowman (interpretado por Keir Dullea) y Frank Poole (Gary Lockwood); y un supercomputador de última generación llamado HAL 9000 (el verdadero protagonista) que gobierna la nave y se comunica mediante el habla.

La muerte de HAL nos conmueve porque durante todo el capítulo lo vemos hacerse cada vez más humano y, en contraposición, Kubrick no humaniza en absoluto a los astronautas, que parecen más robots que HAL.

Así nos ve HAL ¿a que damos un poco de miedo?

Es HAL (un nombre bastante humano) el que empieza a tener dudas, es HAL el que le habla a David Bowman de que ve cosas extrañas en la misión, de que hay rumores: es HAL, en definitiva, el más humano de esa nave.

HAL: – En las últimas semanas me he preguntado si Ustedes no tendrían dudas acerca de la misión

Dave: – ¿Qué quieres decir?

HAL: – No es fácil de concretar. Quizás no haga más que expresar mis propias preocupaciones [..] Nunca me he librado completamente de la sospecha de que hay cosas muy extrañas en esta misión […] El caso es que nadie podía ignorar las extrañas historias que circulaban por allá antes de que partiéramos. Rumores de que se habían hecho cierta excavaciones en la Luna

 

HAL está preocupado y se muestra más crítico con la misión, con sus jefes, que el astronauta. Y es ahí cuando HAL se hace completamente humano: como no obtiene ninguna respuesta por parte de Bowman a su preocupación decide actuar por su cuenta y simula una avería.

Los astronautas, al comprobar que HAL ha informado de una avería inexistente, algo insólito en los ordenadores omnipresentes HAL 9000, empiezan a sospechar que algo le pasa al computador y deciden esconderse en una estancia sin sonido para hablar a salvo del fino oído de HAL.

HAL les lee los labios. Brillante. Así se entera de que está en el punto de mira de los astronautas. Decide actuar.

Las máquinas, ¿nos acunan o nos atrapan como una araña a su presa?

Frank Poole es lanzado al espacio y muere. Aquí, la voluntad de Kubrick de ser lo más fiel posible a la realidad lo usa a su favor como recurso dramático. Lo siento por los fanáticos de Star Wars pero en el espacio, como no hay aire, el sonido no tiene forma de viajar. Así que la muerte del Poole se produce en el silencio más absoluto, sin efectos, sin música dramática. Sencillamente imaginamos que deja de vivir pero no hay experiencia emocional, no nos conmueve.

Pero HAL no se para ahí, al mismo tiempo desconecta las máquinas de hibernación de los otros tres astronautas.

Las cápsulas de hibernación se convierten en sarcófagos

En este momento Dave sabe que no está a salvo y que el único camino que le queda es desconectar a HAL. “Se que Usted y Frank estaban planeando desconectarme, y eso es algo que yo no puedo permitir que suceda”.  HAL mata porque, sencillamente, tiene miedo a la muerte. Nada más comprensible y más humano.

Dave, más amenazador que nunca. Corre HAL, corre.

Cuando Bowman accede a su memoria HAL sabe que está perdido. Está aterrorizado y sigue comportándose como un ser humano: suplica.

HAL: – Ya se que no me he portado del todo bien. Sé que he tomado últimamente algunas decisiones equivocadas, pero puedo asegurarle que mi trabajo volverá a la normalidad”. […] tengo la máxima confianza y el mayor entusiasmo en la misión, y quiero ayudarle. […] Dave, deténgase […] Tengo miedo

Entendemos que Bowman tiene que hacerlo, pero es imposible no sentir compasión por HAL en este momento. Dave sigue desactivando tarjetas de memoria.

HAL: – Mi cabeza se va, siento que se va, siento que se va […] Todo es confuso para mí […] Me doy cuenta, me doy cuenta

A medida que Bowman desactiva su memoria HAL va volviendo a su infancia. Aparece su mensaje de presentación y luego, el momento culminante de la escena, recuerda una canción infantil, titulada Daisy, que le enseñó su instructor. La voz se le quiebra y deja de cantar. Se activa en una pantalla un vídeo con un mensaje de la Tierra. HAL ha muerto y nosotros estamos sobrecogidos.

Esta escena demuestra las posibilidades que tiene el lenguaje cinematográfico en manos de los maestros del oficio. Kubrick quiere que la muerte de la máquina nos conmueva. Antes (paso previo imprescindible) la ha humanizado, nos ha dado mucho planos (algunos en estas capturas) desde el punto de vista de HAL, nos ha puesto en su pellejo, con perdón. Al final, cuando llega el momento de matar a la máquina, la imagen tal vez era insuficiente. ¿Cómo puede conmovernos la muerte de una máquina desde el punto de vista visual? No digo que no pueda hacerse, pero aquí Kubrick opta por buscar la emoción no en la imagen (muy fría) sino en la banda sonora, con la voz y el discurso de HAL y, para rematar, la canción.

Kubrick consigue, a golpes de puro cine, que nos sean poco menos que indiferentes las muertes de los astronautas, con los que no hemos empatizado en ningún momento. Los hibernados son el ejemplo extremo: siempre fueron unos cuerpos sin vida así que su muerte no significa nada para nosotros. A HAL lo hemos visto dudar, mentir, suplicar, cantar, tener miedo. Hemos visto el mundo a través de sus ojos. Es fascinante, y aterrador, el poder que tiene la comunicación audiovisual en manos de un experto para hacernos ver y sentir lo que él quiere que veamos y sintamos. Es difícil resistirse.

Jean-Luc Godard dijo una vez que “un travelling es una cuestión moral”. El director francés nunca explicó exactamente qué quería decir, por lo que la afirmación ha sido motivo de debate desde entonces. Mi interpretación es que Godard se refería a que la decisión de dónde poner la cámara, cómo contar una historia, no se debe tomar a la ligera. Quién decide qué vamos a ver y, sobre todo, cómo lo vamos a ver, tiene una gran poder y, por tanto, una gran responsabilidad, según nos enseñó el Tío Ben.

Nuestra responsabilidad es estar alerta para evitar, en lo posible, que en esos casos nos den gato por liebre. Y no hablo ahora de películas, precisamente.

Curiosidades

  • Hal muere cantando una canción infantil que le había enseñado su instructor. El efecto dramático es claro. Pero la elección de la canción también tiene su historia. Arthur C. Clarke, autor de la novela, visitó en 1961 los laboratorios Bell y allí le enseñaron el primer ordenador que podía cantar, un IBM 704 con un sintetizador de voz que cantaba, claro, Daisy Bell.  El detalle Impresionó a Clark, que años después lo incorporó al guión de la película.
    John Larry Kelly Jr. fue el artífice de un programa de síntesis electrónica de la voz humana para la compañía Bell, en colaboración con John Pierce y el compositor Max Matthews. 
  • En los Óscar de ese año 2001: una odisea del espacio consiguió uno a los mejores efectos visuales pero no al mejor director (fue para Carol Reed, por Oliver) o al mejor guión original (para Mel Brooks por The producers), para los que estaba nominada.
  • La película no tiene créditos al principio, algo muy raro en aquella época.
  • 2001 es una de las películas de Ciencia Ficción más rigurosa en cuanto a ciencia y tecnología se refiere. Era tal la obsesión de Kubrick (siempre muy puntilloso) que estuvo 4 años junto a investigadores de la NASA para tener la seguridad de que todos los adelantos electrónicos y ordenadores fueran veraces.
  • Kubrick encarga una banda sonora con música electrónica a Carl Orff, después decide que la música la haga Alex North y finalmente prescinde de música original para utilizar fragmentos de música clásica.
  • HAL significa Heuristically programmed ALgorithmic computer (Computador algorítmico heurísticamente programado). La leyenda dice que el nombre de HAL viene de IBM, corriendo hacia atrás una letra el abecedario. Esto, que es cierto, ha sido negado por Arthur C. Clark como un hecho intencionado.

La Elipsis

No tengo lo que hay que tener (en los doblajes clásicos se diría ‘agallas’) para, Tras contar mi escena favorita de 2001,  no mencionar la elipsis más recordada de la historia del cine. Es al final de la ‘escena de los monos’, cuando el hombre descubre su primera arma (un hueso) y celebra la victoria que su superioridad tecnológica en armamento le acaba de proporcionar sobre otra tribu lanzando el hueso al aire. Ese hueso encadena con una nave espacial. Una elipsis de 4 millones de años, casi ná. Nadie ya se atreverá a hacer una más larga, Stanley, lo has conseguido.

Una elipsis en la que se resume la historia de la Humanidad hasta el momento y que, al menos a mí, me dice que en millones de años de evolución lo único que ha cambiado es la forma del palo. Y que cada vez hace más daño, claro, pero es que soy un pesimista.

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14 pensamientos sobre “2001 y la muerte de HAL 9000”

  1. A mi me pasó con esta peli lo que a muchos otros. Se me incrustó y, incoscientemente, ha influido en mi forma de ver las cosas. Como todo lo que vivimos, claro, pero en este caso de forma destacable. Junto con la serie Cosmos, fueron los principales ingredien

  2. perdón, quedó a medias.

    …ingredientes audiovisuales (hubieron otros y de otro tipo, por supuesto), que marcaron la receta de lo que luego sería mi potaje formativo voluntario (el EGB y en mi caso el BUP y COU no lo fuéron) y por ende mi persona.

  3. Esta pelicula es gloriosa por donde se mire, y si, la muerte de HAL es una de las muertes mas tristes del cine, realmente consiguio lo que deseo. El enfoque es claro, y nos lamentamos por “circuitos”, pero sin olvidar que tenia ya un grado de conciencia.

    1. Muchas gracias por tu lectura y tu comentario Ricardo, estoy de acuerdo contigo. Das en el clavo, su conciencia es lo que le hace ‘humano’, por eso nos identificamos con el, con su dolor.
      Cuando muere, HAL dice “Me doy cuenta, me doy cuenta”, es consciente de su muerte. Es muy triste: desle luego mucho más que la muerte de los astronautas.

  4. que buen análisis, acerca de hal y su “muerte”. soy estudiante de comunicación social y esto me va servir para el informe de tecnología que estoy preparando con la película “her” de spike jonez, que tanto samantha como hal, tienen mucho en común. gracias

    un abrazo

    1. Muchísimas gracias Diego. Valoro todos los comentarios, escribo estas cosas aquí para que las lea la gente y si además hay gente a la que le gusta, mejor.
      Pero si además, como en tu caso, resulta útil, eso me hace feliz. Espero que te salga bien en informe.
      Lo dicho, muchas gracias por el comentario, me da ánimos.
      Otro abrazo para ti

  5. Yo creo que Hal representa la voz de la mente del hombre, la voz que todos tenemos en nuestra cabeza que es nada más que producto del ego, osea que por ende a mi entender Hal 9000 vendría a jugar el papel del ego humano.
    Así que al conseguir apagarla (o callar la voz), el hombre es capaz de dar el próximo salto evolutivo, qué es practicamente lo que nos plantea la visión espiritual o esóterica del mundo… Es solo mi interpretación! 😀 saludos

  6. Hola, estaba interesado en bajarme hall 9000, un sintetizador de voz muy senzillo pero por la estética me gusta. El problema es que la web del autor este en proceso de cambio i los enlaces que veo estan todos llenos de virus. Tienes idea de donde puedo descargarme este sintetizador de voz? Gracias.

    1. Hola Pere. Siento no poder ayudarte. Se algo de cine y poco. Pero de sintetizadores y demás máquinas prácticamente nada.
      A ver si alguien que sepa lee tu comentario y puede ayudarte.
      Gracias por leerme.

  7. Cierto amigo. Supongo que Stanley Kubrik y Ridley Scott,dos grandes cineastas y visionarios. No olvidemos a los autores de sus respectivas películas. Ambos Humanizan a las máquinas y deshumanizan a los humanos…..Tremendo. Gran post.
    Pd: El telescopio Hubble ha descubierto un océano interior en Europa….casualidad?

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